“Sin amor, nada va a cambiar”: Shailene Woodley

18/07/2020

En entrevista, la actriz dice que para escoger sus trabajos sólo se deja llevar por el instinto. Pide tener compasión para los demás en estos tiempos.

Shailene Woodley

Soportando las comparaciones con Jennifer Lawrence desde el paralelo parecido de Juegos del hambre y Divergente, Shailene Woodley parece haber elegido un camino mucho menos comercial con la serie de HBO Big Little Lies, muy bien acompañada por Reese Witherspoon, Nicole Kidman y hasta Meryl Streep.

En el caso de la nueva producción independiente Endings, Beginnings, Shailene también supo elegir el camino digital estrenando por internet con el sistema streaming y video On Demand, de la mano de los galanes Jamie Dornan (Cincuenta sombras de Grey) y Sebastian Stan (Capitán América).

¿Qué tan diferente es la actuación entre una superproducción como Divergente o una producción independiente como Los descendientes o Endings, Beginnings?

Honestamente, creo que la actuación es realmente simple. Hay que prestar atención… profesionalmente. De verdad. Si prestas atención a nivel profesional, te permites reaccionar con base en lo que escuchas. Si le presto atención a esta flor, la flor me va a hacer sentir algo. No me importa si es un objeto que ni siquiera se mueve o es un dibujo animado o una criatura tridimensional. Todo te da algo, constantemente. Y tomar esa energía es la mejor forma de afrontar la actuación.

¿Pero al momento de decidirte por el cine, prefieres una superproducción millonaria con toda la acción o te gusta la tranquilidad de una historia mucho más humana, sin efectos especiales?

Me dejo llevar en la vida por el instinto y no me importa si es en la industria del cine o no. Realmente creo que somos buenos para algo o no lo somos. Y la única forma de ser bueno en algo es tener la profunda pasión en el alma que te lleva a un rol específico o alguna película determinada. Así es como leo mis guiones.

En el mundo real, fuera del cine ¿qué temas te llevan a discutir con pasión?

Me gusta hablar de la injusticia ambiental, la injusticia social que cae debajo del mismo paraguas del amor. A todos les gusta sentir amor. Todos quieren dar amor y ninguno de nosotros sabe cómo hacerlo porque ya nadie sabe cómo comunicarse. La película Endings, Beginnings es un buen ejemplo de una forma de comunicarse con empatía y compasión, incluso cuando hay diferencias. Y creo que es lo que necesitamos para hablar sobre el mundo. Podrán llamarme hippie, pero sólo necesitamos más amor, porque sin amor, nada va a cambiar. No hay nada malo en eso. Nos apuramos tanto en estigmatizar y poner a las cosas en cajitas, pero si te fijas, todos apenas queremos estar bien y en realidad hacemos lo mejor que podemos. Pero es necesario tener compasión entre todos, incluso cuando no podamos entender las opciones o elecciones, a cualquier nivel político o moral. Tenemos que aprender a encontrarnos en un punto medio y abrir nuestros brazos a la comunicación.

Shailene Diann Woodley nació el 15 de noviembre de 1991 en la ciudad de Simi Valley. Debutó en el cine a los 8 años con la desconocida producción Replacing Dad.

Caí en este negocio por accidente. No era algo que aspiraba ser, simplemente sucedió y se convirtió en una locura pasión. Sigue siendo un hobby y el día que se convierta en trabajo, voy a renunciar”.

Con el paso del tiempo terminó protagonizando la serie The Secret Life of the American Teenager, aunque llamó más la atención con el rol de la hija de George Clooney en Los descendientes. Al mismo tiempo que Jennifer Lawrence, Shailene también fue considerada para el rol de Katniss Everdeen en Juegos del hambre. Y aunque ya sabemos quién fue seleccionada, los mismos estudios de Lionsgate la terminaron contratando para el personaje protagónico de la siguiente trilogía, Divergente.

También había sido elegida como Mary Jane en The Amazing Spider-Man 2 y llegó a filmar cuatro escenas de la superproducción, hasta que decidieron dejar la historia fuera. Amanda Seyfried le ganó el personaje de Cosette en Los miserables. También había sido la elegida como Anastasia Steele en la famosa serie de Cincuenta sombras de Grey, mucho antes que Dakota Johnson y, aunque ella lo rechazó, ahora finalmente aparece en cine con Jamie Dornan, en Endings, Beginnigs.

¿Cómo fue aquel primer encuentro en Endings, Beginnings con Sebastian Stan o Jamie Dorman?

En la primera cena que tuvimos al empezar el rodaje en Los Ángeles, todavía no había conocido a Sebastian Stan y sugerí que fuéramos a un lugar que se llama Big Sur, donde teníamos que filmar por dos días. Y sugerí que fuéramos con Sebastian y el director, juntos en el mismo auto, porque nos iba a llevar cinco horas. Al director le encantó la idea, aunque los productores sugirieron que no lo hiciéramos, pero Sebastian también aceptó y lo hicimos.

¿El viaje ayudó a traducir en la pantalla la química entre ustedes?

Sí, terminamos viajando con el auto cinco horas y media. Y el buen humor y la vulnerabilidad de ese viaje es algo que se vio después con nuestros personajes. La primera escena que filmamos en el estudio necesitábamos ser muy vulnerables entre nosotros, muy íntimos. Y empezar con un actor así, sentí que todos estábamos en la misma frecuencia.

¿Y cómo fue que te llegó el ofrecimiento para Endings, Beginnings?

Tuve suerte. Dos meses antes del comienzo de la producción, recibí una llamada del autor y director Drake Doremus diciéndome: “Estamos por empezar una filmación en dos semanas”. Apenas me dieron ocho páginas del guion, sin los clásicos diálogos. Sólo había algunas frases que sugerían lo que él quería hacer… o no. Y cuando lo leí me intimidó tanto que pensé: “¿Cómo se supone que vaya a meterme en algo sin saber hacia dónde va mi personaje, si voy a tener que improvisar todo el rodaje?”

Haber tenido como director al mismo autor de la historia, ¿ayudó?

Nunca voy a olvidar aquella llamada porque sentí que éramos muy parecidos como seres humanos. La forma en que experimentamos al mundo, a los dos nos obsesiona el amor y creo que nuestros más simples puntos de vista sobre la humanidad es lo que nos llevó a trabajar juntos. Pero claro, en el estudio él siempre fue el mejor guía de este viaje que creó para nosotros. No vamos a repetir nunca más esta experiencia, porque nadie hace cine como Drake. Es una de las personas más dinámicas que conocí en mi vida. Hubo días en que lloramos juntos, porque alguna escena nos recordó los momentos más vulnerables de nuestras vidas.

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