A 7 años de su renuncia, Benedicto XVI incomoda a Francisco

10/02/2020

La convivencia inusual entre el papa emérito y Francisco transcurrió sin problemas durante unos cinco años, pero en los últimos tiempos se ha avivado la fantasía de ‘dos papas rivales’.

Siete años después de su sorprendente renuncia, Benedicto XVI, físicamente debilitado a los 92 años pero intelectualmente lúcido, no logra mantenerse discreto a la sombra de su sucesor Francisco, alimentando muy a su pesar la fantasía de “dos papas” rivales.

Cuando el 11 de febrero del 2013, el primer papa alemán en siglos, Joseph Ratzinger, alegó a los 85 años “falta de fuerzas” para seguir en el trono de Pedro y anunció en latín que renunciaba ante una platea de cardenales desconcertados, generó una situación sin precedentes en la historia moderna.

La convivencia inusual entre el 265º papa emérito y el 266º, el argentino Francisco, transcurrió sin problemas durante unos cinco años.

Sin embargo, el papa emérito Benedicto XVI, un reconocido teólogo, optó por seguir trabajando en lo que más le gusta: escribir sobre temas claves para la iglesia.

La publicación prematura a mediados de enero de un libro que defiende firmemente el celibato de los sacerdotes, firmado conjuntamente por Benedicto XVI y el cardenal ultraconservador africano Robert Sarah, avivó las polémicas.

Para muchos se trataba de una injerencia por parte de Ratzinger para presionar a Francisco contra la posible autorización de ordenar sacerdotes a hombres casados para la remota región de la Amazonia.

El pontífice argentino se pronunciará el miércoles entre otras sobre la delicada propuesta hecha por los obispos de la región de autorizar la ordenación sacerdotal de los llamados “viri probati”, hombres casados con una vida intachable, muchos de ellos indígenas, para hacer frente a la escasez de curas.

El secretario privado del papa emérito, el arzobispo alemán Georg Gänswein, explicó luego que Benedicto XVI había “enviado uno de sus artículos” sobre el tema al cardenal africano “autorizando a usarlo como creía conveniente”, pero sin aprobar específicamente el proyecto.

El arzobispo, que ejercía también como prefecto de la Casa Pontificia bajo Francisco, fue alejado luego de sus funciones tras el lanzamiento del controvertido libro sobre celibato. El prelado fue invitado a dedicar su tiempo al papa retirado.

¿INJERENCIA?
No se trataba de la primera vez que Benedicto XVI intervenía sobre temas candentes del pontificado de Francisco, cuestionando su posición.

En abril del 2019, el papa emérito intervino sobre los abusos sexuales cometidos por curas y en un largo texto estima que el origen del fenómeno se podría explicar con la revolución sexual de la década del 60.

Sin olvidar que en 2018, el responsable del sector comunicación del Vaticano tuvo que renunciar después de que manipuló un carta de Benedicto XVI en la que el papa emérito reconocía que no iba a leer la colección completa de obras de Francisco y se lamentaba de uno de los autores de los volúmenes.

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