?
Luego de varios estudios, se logró el tratamiento del referido aceite, con lo que se podrán ofrecer mayores alternativas para las personas que sufren de niveles altos de colesterol y triglicéridos en la sangre.
Eloisa Matus Nivón, coordinadora de la investigación, explicó que los aceites obtenidos del atún contiene una alta porción grupo de ácidos grasos (omega 3), los cuales ayudan a controlar la presión arterial y favorecen la elasticidad de las arterias.
Resaltó que esto ayudaría a muchísima gente, pero desafortunadamente la mayoría de las personas no incluye una ración suficiente de productos del mar en su dieta, pues lo correcto sería que lo hicieran como mínimo dos o tres veces por semana como mínimo.
Esto, continuó, para mantener los niveles correctos de ácido docosahexanoico (DHA), por lo que en ocasiones se recurre al consumo de complementos que contienen aceites marinos.
“El aceite extraído de los ojos del atún cuenta con 40 por ciento de DHA, a diferencia de la mayoría de los productos que se venden en farmacia como suplemento nutricional, que suelen tener entre 10 y 12 por ciento.
“Además, tienen porcentajes altos de ácidos grasos saturados, con lo que se incrementan los niveles de colesterol en la sangre”, mencionó.
Matu Nivón detalló que la mayoría de los aceites comerciales que se ofrecen como suplemento nutricional promueven el uso de omega-3 de origen vegetal (ácido linolénico) para aumentar los niveles de ácido docosahexanoico en el organismo, pues la ingesta de esta sustancia brinda muchos beneficios para la salud, como normalizar la presión y evitar el deterioro de la memoria.
De acuerdo con Matus, quien también es catedrática en el citado Centro, con sede en La Paz, Baja California, es fundamental el consumo del DHA en cada etapa de la vida, desde la gestación hasta la vejez, toda vez que aproximadamente el 30 por ciento de los lípidos estructurales de la materia gris del cerebro es DHA y esto determina las funciones cognitivas.
En la etapa adulta ayuda a prevenir y controlar enfermedades cardiacas e inflamatorias al disminuir las arritmias ventriculares y mejorar el sistema circulatorio mediante el control de los niveles de triglicéridos y colesterol, comentó.
“Aunque el hígado y el cerebro del atún también son ricos en DHA, se decidió trabajar con los ojos ya que la mayoría de las veces la industria pesquera los desecha o los destina a la elaboración de alimentos para animales, cuando pueden usarse para mejorar la salud de las personas”.
Matus destacó que la importancia de esta investigación radica en proporcionar grandes beneficios a la salud y permitir que la industria atunera se favorezca con la venta de ese desecho.
Señaló que con la investigación se requiere desarrollar diversos métodos de preservación del aceite, toda vez que su calidad puede variar con el tiempo de almacenamiento, temperatura y concentración de antioxidantes.










