Author Fecha 22/06/2012

Por: Yadira Margarita Nuñez M.

Durango está colmado en riqueza histórica, convirtiéndose en el estado con más sitios considerados como Patrimonio de la Humanidad, por arriba de Zacatecas, que cuenta con 11.

Uno de los más bellos aportes para el mundo es su arte sacro, sobre todo en  pinturas y retablos que datan del siglo XVII, sin olvidar la grandeza de las iglesias de nuestros municipios.

Pinturas sobre la vida de Cristo fueron los elementos que utilizó la Iglesia católica para evangelizar, las cuales actualmente son admiradas y veneradas.

La Catedral, el templo de San Agustín, el templo de San Juanita de los Lagos, el templo de San Juan Bautista de Analco y el templo de Santa Ana, además de ser majestuosas obras arquitectónicas, muestran obras  de artistas reconocidos  como Juan Correa, Miguel Cabrera, José Juárez, Sebastián López Arteaga, quienes también exhiben  sus trabajos en la catedral metropolitana y otros estados de la republica.
La Catedral tanto en su exterior como interior conserva una cuantiosa colección de arte sacro, en la cual destacan joyas coloniales como la imagen de la Inmaculada Concepción, del siglo XVII; la sillería del coro, exquisitamente labrada en madera de cedro y chapeada en oro; dos monumentales órganos (uno alemán y otro poblano) del siglo XVIII y XIX respectivamente, un confesionario del siglo XVIII, preciosos candiles franceses y bellos óleos del siglo XVII.

Además, anexo al edificio se halla un museo con un vasto acervo de obras de arte religioso: La Galería Episcopal conserva una  gran  herencia de arte sacro, heredando a los duranguenses una exquisita colección que incluye reliquias como la del Señor del Mezquital (un Cristo de caña del siglo XVI), un imponente tenebrario de ébano del siglo XVIII, una monumental custodia, pinturas al óleo y una serie de 63 enormes libros corales, a este valioso tesoro se agregan cálices, muebles y esculturas de santos, entre muchas otras piezas únicas.

El museo cuenta también cuenta con  una  colección de Viacrucis  la cual es permanente y fue donada por la Familia Garcinava. La obra perteneció a la Hacienda de la Zarca a principios de los siglos XX ubicada cerca del estado de Chihuahua; “Viacrucis” está formada por catorce obras pintadas al óleo y firmadas por Juan Francisco Flores, quien también realizó óleos que se encuentran en el templo de Santa Ana de nuestra ciudad capital.

Tres calles distante a la Catedral se sitúa, con un barroco austero en su portada, el templo de San Agustín, sobre lo que fuera —en la primera mitad del siglo VXII— el Convento de San Nicolás Tolentino. Escenario de luchas armadas, destaca en su interior la milagrosa imagen del Nazareno que le preside, su hermoso altar mayor y la puerta lateral del edificio, estos dos últimos obra del maestro Benigno Montoya, quien también es reconocido por  convertir el Panteón de Oriente en Museo por sus magnificas obras funerarias.

El  Templo San Juan Bautista de Analco, construido sobre la antigua misión que dio origen a la Ciudad de Durango, el actual edificio data de principios del siglo XIX, y tanto su torre neogótica como la fachada e interiores muestran la destreza escultórica del maestro Benigno Montoya.

El Templo de Santa Ana, construido entre la primera mitad del siglo XVIII y principios del XIX. Fue tal su importancia que ahí se pretendió fundar un convento de capuchinas, pero nunca se llevó a cabo. Durante mucho tiempo, en los terrenos aledaños se situó el llamado Panteón de los Ricos y, debido a la altura de su hermoso campanario, fue sitio estratégico en la defensa de la ciudad. De esto dan fe los impactos de cañón y fusiles que aún se observan en sus columnas.

En  Nombre de Dios, segundo lugar mencionado en la declaratoria de la UNESCO como patrimonio de la humanidad, se conservan grandes riquezas arquitectónicas y de un gran valor histórico como el templo Dulce Nombre de Jesús o el templo de Jesús que se ubica en lo que se conocía como el “Barrio de los Purépechas”; llamado así porque los españoles cuando llegaron   traían mano de obra Purépecha  y tlaxcalteca. La tradición inició con la fundación de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús en el pueblo de indios de lo que se le conoce como San Francisco de Malpaís.

Su rico arte sacro se puede apreciar a simple vista destacando en una de sus paredes laterales  el cuadro de Animas, uno de los grandes tesoros que guarda este lugar mural en tela monumental traído desde España por Urajan de Luna que muere asesinado de un golpe en la cabeza; su cráneo  aun se conserva en este recinto.

http://www.visitadurango.com.mx/

 

 

 

Noticias relacionadas:

Categoria: Durango

Deja un comentario


Pino Suarez # 428 Zona Centro
Durango, Durango México C.P. 34000
Tel:618 8 11 64 78
email: durangoaldia@gmail.com