La munÃcipe de Tiquicheo, Michoacán, fue herida, con cuatro acompañantes, en Ciudad Altamirano.
MarÃa de los Santos Gorrostieta Salazar, alcaldesa de Tiquicheo, Michoacán, fue vÃctima de un atentado con armas de fuego en Ciudad Altamirano, en el corazón de la Tierra Caliente guerrerense, en el que resultó herida junto con los cuatro acompañantes de la camioneta en la que viajaba.
La presidente municipal de Tiquicheo recibió tres impactos de arma de fuego en abdomen, tórax y pierna, mientras que su hermano Benigno, quien conducÃa la camioneta, presentó dos lesiones. El estado de salud de la funcionaria municipal fue reportado como grave.
Éste es el tercer atentado contra la familia de la munÃcipe. Hace un año, el 20 de enero, fue baleado su esposo José Sánchez Chávez. En octubre pasado, sicarios acribillaron a la pareja. Ella resultó herida y el esposo murió.
El atentado de ayer ocurrió a las 15:30 horas, en el bulevar que lleva de Altamirano a Coyuca de Catalán, frente al Club de Leones, cerca de una llantera y una clÃnica del IMSS. La camioneta Ford Lobo en la que viajaban fue alcanzada por un grupo armado, que inició la agresión.
Del ataque también resultaron lesionados Fany Almazán Antúnez, reportera de El Sol de Michoacán, al igual que ElÃas Pérez Negrón, de Comunicación Social, y Norbella Reyes Antúnez, titular de la Dirección municipal de la Mujer.
Todos se encontraban en Altamirano como parte de la gira del titular de la Sagarpa, Francisco Mayorga, quien entregó certificación ganadera de baja prevalencia de enfermedades a los estados de México, Michoacán y Guerrero.
Luego de la ceremonia se trasladaron en convoy a un restaurante. El grupo de Michoacán iba escoltado por policÃas preventivos de esa entidad, pero la presidente de Tiquicheo se rezagó.
Los agresores, al parecer, viajaban en dos camionetas, y una vez consumado el ataque se dieron a la fuga. Elementos de los tres órdenes de gobierno realizaron un operativo de búsqueda.
La alcaldesa y sus funcionarios fueron llevados, vÃa aérea, a Morelia; la periodista se quedó en Huetamo a ser atendida.
Excelsior










