Comprar poco a poco
Para que los gastos de la cena no sean tan fuertes puede empezar a comprar las bebidas (botellas y refresco) y los alimentos que no son perecederos (latas, pastas, semillas, conservas) lo antes posible. Además de dinero, se ahorrara el estrés de que se le olvide algún ingrediente y tenga que ir a un supermercado abarrotado de gente el mero día.
Dividirse el menú
Planee con los familiares y amigos con quienes compartirá la fiesta, las botanas, las bebidas y el menú que servirán, y divídanse los gastos y la preparación. Si ya es tradición que alguien cocine toda la cena por que tiene un sazón inigualable, los demás pueden ayudarle a comprar los ingredientes, picar la verdura, inyectar el pavo, limpiar los romeritos, limpiar las ollas, recoger la cocina o encargarse de la botana y el postre. Le aseguramos que cooperar de esta forma aliviará mucho la carga de trabajo que implica cocinar para toda familia y hará que todos hagan suya la fiesta.
Organizar un intercambio de regalos
Dar y recibir un buen regalo es mucho mejor (y menos costoso) que comprar un obsequio para cada uno de nuestros familiares y amigos. Los mas jóvenes pueden encargarse de organizar la rifa y poner de acuerdo a toda la familia para definir el precio que debe tener el regalo.










