¿Será que les llegaron al precio a los diputados de oposición que se le han pasado aplaudiendo las labores del gobierno o en realidad coinciden con la agenda del estado?
Razón: La lógica los ha llevado a pensar que nada ganan con hacer ver mal a sus compañeros del tricolor en el Congreso, porque con la poca representación que tienen los panistas en el pleno, la maquina priísta podría “mayoritear” o votar en contra las iniciativas de los azules.
Conveniencia: Como legisladores “astutos” prefirieron darle vuelo a las propuestas tricolores. Si no puedes con el enemigo, únetele. Pero la unión los ha llevado a lanzar fuego amigo. El panista Antonio Ochoa, que al inicio de la legislatura cuestionó de manera enérgica a los priístas, ha criticado la estrategia de Felipe Calderón para combatir la inseguridad.
Aliados: Quien no se queda atrás es Gustavo Pedro Cortes. En reiteradas ocasiones reconoció que las propuestas que vienen del Palacio de Zambrano son buenas, a pesar de que siempre ha sido como un cuchillo de palo para el gobierno.
Retribución: Mucho se rumora que hay una buena negociación para que guarden las críticas y resalten los aplausos. ¿Será por dinero o poder?










