El otoño de los candidatos

Érase una vez, comento nuestro personaje – por fin – ya estamos en el ocaso de septiembre y dentro del incipiente otoño, hemos permanecido en nuestras encomiendas, el Sr. seguramente ha sabido conocer nuestros logros, con poco recursos, pero como se lo mencione y todos lo saben: he hecho magia con las escasas partidas del ramo al cual afecto, además se dice en los pasillos de la antesala principal de la Casa de Gobierno, que soy muy eficiente, y claro soy ¡hechura de el¡ así que debo de ser sumamente discreto… ni mi esposa lo debe de saber, menos mi compadre, ya me ha designado y me dio a entender que mi nombre va encabezar las listas que Mi PARTIDO por el cual he trabajado desde universitario, desde “volantear” en las principales avenidas de la ciudad, no se diga mi labor en las colonias de la periferia donde me he ganado admiración de ser un gran gestor social. Aún recuerdo aquellas visitas domiciliaras como promotor del voto, cuantas tardes con ese sol tan quemante me expuse, ya recientemente con eso que sacaron la estrategia de las redes, a como le invertí tiempo, pero bueno llegaron los buenos tiempos y me fui con el Sr. a la maravillosa capital del país, donde por mi eficiencia, me llevo como asesor y conocí todas las bondades que se hacen y deshacen en nuestra Cámara, las largas jornadas sobre todo las del presupuesto, tan tediosas que la hacen los de la oposición, el ir por el refresco, las tortas, y a la misma ves hacer el borrador para la modificación de la propuesta que tengo que adecuar con lo que nos envió el coordinador del partido, uf, sí, eso- si- es trabajo, además atender a los de la prensa de mi natal estado vaya que si son fregones, y tener que quedarme en la oficina para hacer las famosas tesinas de la maestría de la UNAM, me lo recomendó mucho el Sr. y claro esos consejos son: ordenes, así está escrito en los cánones de un aprendiz de político, apenas acostumbrado a esas rutinas cuando los sectores del Partido se pronuncian por la candidatura del Sr. Y dejamos la ex – ciudad de los palacios para volver a la nuestra, y va de nuevo, a la Campaña, a pero también de candidato, sospechaba que el Sr. me quería dar proyección dentro del partido y con el actual Ex y que me conociera la comunidad, ya estaba trabajando para ser una figura pública, el estrés vino en ese memorable julio, que en nuestra oficina de campaña, ya de tarde – noche nos llegaban resultados de las casillas urbanas, adversas sentía que perdíamos… Sin embargo empezaron a fluir el querido voto verde y las de la periferia de la ciudad, y el PREP comienza a favorecernos, así pasaba el tiempo reclutando esas actas fotografiadas por celulares las cuales nosotros en la oficina los imprimíamos y los computábamos, mucho antes que todos… eso es eficiencia de la oficina de información de mi partido, y finalmente lo recuerdo muy bien a las 2.47 am voy a la oficina del Sr. y le comento: La tendencia es irreversible, Ud. gano… (Continuara) “Oderint dum probent” Que me odien con tal de que me respeten.

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