El peso ganó en la semana 1.94%, con lo que su avance acumulado en la primera mitad de septiembre ascendió a 3.53%.
El viernes, los participantes en el mercado cambiario nacional todavía estuvieron bajo el influjo del efecto Bernanke, lo que contribuyó para que el peso acumulara una de sus mejores ganancias semanales, desde la terminada el pasado 29 de junio.
El denominado dólar spot alcanzó su menor registró desde el 2 de abril del presente año, al cerrar en 12.7335 pesos a la venta. En el día, la moneda nacional avanzó 8.45 centavos, semejante a 0.66%.
El peso ganó en la semana 1.94%, con lo que su avance acumulado en la primera mitad de septiembre ascendió a 3.53%, perfilando a ser uno de sus mejores meses del año.
La moneda nacional se ha beneficiado de la debilidad del billete verde, lo que se reforzó con el anuncio del jueves de que la Fed va inundar a los mercados con más dólares, vía la compra de bonos respaldados por hipotecas.
De esta manera, el tipo de cambio se acercó a un soporte intermedio ubicado en b, en el mercado de mayoreo, que en caso de romperlo a la baja le dejaría la puerta abierta para alcanzar el dólar mínimos del año, sobre 12.60 pesos.
No obstante, no habría que echar del todo las campanas al vuelo, dado que pudiera estar cerca una toma de utilidades. Además, un peso fuerte ayuda desinflar la burbuja inflacionaria en nuestro país, pera también puede contribuir a enfriar al sector exportador.
Lo anterior, se refuerza debido a que continúan los claroscuros en la economía norteamericana.
Para el caso de la economía mexicana y, particularmente, para el peso, resulta preocupante la noticia de que la producción industrial en Estados Unidos (EU) disminuyó 1.2% en agosto, la mayor contracción desde marzo de 2009. De no revertirse esta situación se podría ver afectada negativamente la generación de divisas para nuestro país, vía la venta al exterior de manufacturas.
En Europa, las presiones para que España pueda solicitar un rescate crecen. Un anuncio de un nuevo programa para apoyar a la alicaída economía de la nación ibérica para el próximo 27 de septiembre, puede ser el preludio de una oficialización de ayuda. En el caso de Grecia, las negociaciones tendientes a flexibilizar su programa de ajuste siguen, aunque al parecer lo único que lograr es tiempo y no más dinero.
En la perspectiva de una tendencia a la baja en el crecimiento económico, resulta totalmente negativo el fortalecimiento del euro, el cual salto por arriba de la barrera de 1.31 dólares, dado que contribuye a cerrar la válvula de escape que representa su sector exportador, sobre todo en momentos en que su mercado interno continua deprimido.
El Financiero






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