Pascual logró mucho en su gestión, en la que tuvo todo el apoyo de Clinton y Obama.
El gobierno de Estados Unidos continuará pidiendo a su embajada en México “evaluaciones francas” del país, a pesar de la información que WikiLeaks difundió en meses pasados sobre los reportes y las opiniones emitidas por el todavía embajador Carlos Pascual a Washington en torno a la situación nacional en diversos ámbitos, lo que propició críticas de la administración del presidente Felipe Calderón y de diversos sectores hacia la gestión del diplomático, quien el pasado sábado presentó su renuncia al cargo.
En conferencia de prensa, el portavoz del Departamento de Estado estadunidense, Mark Toner, admitió que las divulgaciones de ese portal en general harán más difícil el trabajo diplomático estadunidense, “pero al mismo tiempo pedimos que nuestras embajadas nos pasen evaluaciones francas, y eso va a continuar”.
Cuatro días después de que Pascual anunciara su dimisión como embajador estadunidense en México, Toner aseguró que fue una “decisión personal” para evitar convertirse en una distracción en la agenda binacional,
“Él ha tomado una decisión personal, dijo en su declaración que no quería ser una distracción a lo que es una de nuestras más importantes relaciones bilaterales”, abundó Toner, quien precisó que Pascual “tuvo todo el tiempo el apoyo de la secretaria (de Estado, Hillary Clinton) y del presidente (Barack Obama). Creen que logró mucho en su gestión. No voy a caracterizar (su renuncia) de ninguna manera, es su decisión”, agregó el funcionario.
De acuerdo con los cables dados a conocer por WikiLeaks, Pascual aseguró en 2009 que el panorama político que enfrentaba el presidente Calderón de cara a las próximas elecciones presidenciales era adverso y calificó entonces a los precandidatos del Partido Acción Nacional para 2012 de “grises y débiles.”
Según el cable 09 México 3423, el embajador también señaló que los diálogos de seguridad entre Estados Unidos y México pueden verse afectados por la caída del porcentaje de aprobación del mandatario.
Otro reporte divulgado reveló críticas de Pascual hacia el Ejército mexicano y los distintos cuerpos de seguridad del país.
A raíz de las filtraciones, el presidente Calderón aseguró que la relación México-EU se vio “seriamente dañada” e incluso, durante la reunión que sostuvo con Obama, a principios de este mes en Washington, sugirió que podría dejar de trabajar con el embajador Pascual.
Al reunirse con reporteros y editores del diario The Washington Post se le preguntó al mandatario si había perdido confianza en el diplomático estadunidense, a lo que Calderón respondió que la confianza “es algo difícil de construir y muy fácil de perder”.
Narco amenaza la democracia
••• El presidente estadunidense Barack Obama consideró que las pandillas de criminales y narcotraficantes son una “amenaza directa a la democracia” en Latinoamérica, porque la corrupción que generan socava a las instituciones.
“Las pandillas de criminales y narcotraficantes no sólo son una amenaza contra la seguridad de los ciudadanos. Son una amenaza contra el desarrollo porque ahuyentan la inversión que necesita la economía para prosperar”, planteó.
Obama aseveró que “en Estados Unidos aceptamos nuestra responsabilidad por la violencia generada por las drogas. La demanda de drogas, incluida aquella en Estados Unidos, impulsa esta crisis. Con nuestros socios, desde Colombia hasta México, y con los nuevos programas regionales en Centroamérica y el Caribe, estamos haciéndole frente a este desafío, juntos, desde todas las direcciones”, explicó el mandatario.
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