La AIEA se reúne hoy para tratar el accidente nuclear en la planta Fukushima.
Hasta el momento la Policía Nacional de Japón cifró en 8,450 los muertos confirmados a causa del terremoto y en 12,909 los desaparecidos en seis prefecturas del este del país.
La cifra de fallecidos por el sismo y posterior tsunami del 11 de marzo superaría así los 15 mil, tan sólo en la prefectura de Miyagi, la zona más afectada por el desastre, estimaron autoridades citadas por la agencia de noticias Kyodo. El jefe de la policía en Miyagi, Naoto Takeuchi, dijo que conforme se recuperan los cuerpos el número de víctimas ha ido en aumento. En promedio, se están rescatando un millar de cuerpos cada día.
En medio de estos balances, una mujer de 80 años y su nieto de 16 fueron rescatados ayer con vida por elementos de la policía en Ishinomaki, Miyagi, tras haberse alimentado con yogurt y agua potable en su casa, que fue arrastrada por el tsunami.
En tanto, la central nuclear Fukushima 1, que registró un grave accidente debido al sismo, dejará de funcionar, anunció ayer el portavoz del gobierno.
“Considerando con objetividad la situación de la central, pienso que parece evidente que la central de Fukushima Daiichi (Nº1) no está en condiciones de volver a funcionar”, dijo Yukio Edano, en una conferencia de prensa.
El vocero precisó, sin embargo, que la decisión no depende solamente de la autoridad del Estado ya que la central está administrada por la empresa privada Tokyo Electric Power (Tepco).
Por su parte, la Junta de gobernadores de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) se reúne hoy en Viena, en una sesión extraordinaria para tratar la situación tras la emergencia nuclear en Japón.
El director general del organismo, el japonés Yukiya Amano, rendirá un informe a los 35 estados miembros del órgano ejecutivo del AIEA sobre su reciente visita al país nipón.
Según informaron fuentes cercanas a la agencia, la reunión tendrá como único objetivo conocer con más detalles la situación sobre el terreno en la zona de la planta nuclear de Fukushima, que emana radiactividad debido a los serios daños sufridos y las medidas que el organismo nuclear de la ONU lleva a cabo en la zona.
La AIEA reconoció ayer que en las últimas horas hubo una evolución positiva en los esfuerzos por enfriar los seis reactores de la central y evitar así mayores daños, pero la dañada planta sigue liberando radiación y no se descartan aún riesgos mayores.
“Hubo desarrollos positivos en las últimas 24 horas, pero la situación sigue siendo muy seria”, aseguró el asesor científico del AIEA, Graham Andrew.
Según el portavoz del gobierno nipón, Yukio Edano, se han detectado niveles de yodo radiactivo por encima de lo permitido en la leche de cuatro lugares de la provincia de Fukushima y en espinacas de la vecina provincia de Ibaraki.
Las autoridades también han detectado bajos niveles de yodo
radiactivo en el agua corriente de Tokio y zonas cercanas a la capital, pero el gobierno reiteró ayer que no suponen un riesgo para la salud.
Los científicos del AIEA se han mostrado hasta ahora sumamente cautelosos a la hora de hacer pronósticos sobre la evolución de Fukushima Daiichi, donde preocupa especialmente el reactor 3, ya que utiliza como combustible una mezcla de uranio y plutonio (MOX) muy contaminante y peligrosa.
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