La Armada de Estados Unidos ordenó este miércoles el envío de dos destructores a la costa de Libia, luego de que el embajador y otros tres estadounidenses murieran en un ataque contra el consulado de Washington en Bengasi.
“Dos destructores van a estar en la vecindad de Libia, pero sólo como medida precautoria”, dijo un alto funcionario estadounidense.
El embajador Christopher Stevens, que apoyó la revuelta contra el régimen de Muamar Gadafi, y tres funcionarios estadounidenses del consulado murieron en un ataque perpetrado el martes contra el consulado en Bengasi.
También resultaron heridos cinco civiles norteamericanos, según un responsable de este país. Y murieron varios agentes de seguridad libios, según una fuente diplomática.
Las autoridades libias presentaron sus excusas a Washington y acusaron a partidarios del extinto régimen de Muamar Gadafi y a Al Qaida del ataque efectuado la noche del martes, en el 11 aniversario de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
El Economista










