Hallan una cabeza en tumba del Barbas
Una cabeza cercenada apareció sobre la tumba del presunto traficante de drogas Arturo Beltrán Leyva, muerto el pasado 20 de diciembre en un operativo para su captura que llevó a cabo la Marina en Cuernavaca, Morelos.
La Policía Municipal de Culiacán informó que ayer, a las 8:05 horas, agentes preventivos se trasladaron al panteón Jardines del Humaya, ubicado en la carretera Internacional México 15, luego de que un empleado reportó el hallazgo de un cuerpo abandonado sobre una de las tumbas.
En el camposanto, por la calle Tulipán, en la fila seis, los agentes encontraron el cuerpo decapitado de un hombre envuelto en un hule de color negro y encima dos rosas rojas.
Se hallaba frente a la cripta en la que aparece el nombre de otro presunto narcotraficante, Gonzalo El Chalo Araujo, asesinado en 2006 y al parecer integrante del cártel de Sinaloa.
A unos metros del lugar, en la acera de lado derecho de la misma calle, los preventivos encontraron la cabeza del hombre, de aproximadamente 35 años, colocada sobre la tumba de Beltrán Leyva, a quien la Procuraduría General de la Repúblico (PGR) consideró uno de los delincuentes más peligrosos en el mundo del tráfico de drogas, líder del cártel que lleva sus apellidos.
Extraoficialmente se informó que la cabeza era de tez morena, bigote recortado, pelo corto, tenía en la oreja una flor y estaba en uno de los dos escalones de entrada a la cripta del presunto narcotraficante.
En el lugar los peritos de la Procuraduría General de Justicia del estado no encontraron evidencias de los responsables de estos hechos. Levantaron los restos y los trasladaron al Servicio Médico Forense, donde se espera la identificación de la víctima.
El panteón Jardines del Humaya es conocido porque en él están enterrados varios presuntos narcotraficantes en lujosas tumbas. La de Araujo, ex integrante del cártel de Sinaloa, ejecutado en 2006, es un mausoleo de varios niveles, con espacio incluso para una tambora.
Beltrán Leyva murió el 16 de diciembre en un enfrentamiento con miembros de la Marina en un conjunto residencial de Cuernavaca, Morelos.
Conocido como El Barbas, formó en 2008 su propia organización criminal que llevaba su apellido, después de romper con el cártel de Sinaloa.
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