El dirigente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jesús Soto Rodríguez manifestó que a través del derribo de las ladrilleras que se localizan en la zona oriente de la capital, se evita que debido a la exhalación de agentes contaminantes puedan causar problemas serios de salud como enfermedades respiratorias y gastrointestinales,
Ya son 13 las ladrilleras que se sumaron al proyecto de la demolición, por lo que se llegó a buenos términos con los dueños, para lograr este objetivo propuesto por el Gobierno Municipal, debido al alto perjuicio que brindan las emanaciones de gases tóxicos al medio ambiente y que afectan a la ciudadanía.
Anteriormente, las estructuras para la producción de ladrillo se encontraban a las afueras de la mancha urbana, pero con el paso del tiempo la ciudad aumentó de tamaño, y con ello las ladrilleras se vieron envueltas en la urbanización donde empezaron las quejas de parte de los vecinos.
En la mayoría de los casos el público no se percata cuando los padecimientos atacan, de esta manera el secretario de recursos humanos dijo que se deben tomar las medidas necesarias ya que de no ser un factor determinante el adquirir un problema respiratorio sí influye en el surgimiento de un malestar.
En el 2010 los registros que se tenían en la lectura de la calidad del aire eran positivos cuando la sequía empezaba a generar dificultades en toda la entidad, a su vez el 2011 ya con la escasez de lluvias se dio un incremento considerable en la impurificación de la atmósfera, así lo dio a conocer Soto Rodríguez.
Con el 3.5 por ciento menos de ladrilleras desaparecidas el director de la institución en mención dijo que se seguirá en labores, tanto con los productores como los comercializadores de este producto de construcción.











