En voz de Adriana Hernández Íñiguez, el partido tricolor llamó a todos los partidos al diálogo para construir acuerdos.
Con un mensaje de conciliación, la bancada del PRI llamó al diálogo a todas las fuerzas políticas representadas en el Congreso, en voz de Adriana Hernández Íñiguez, quien se presentó como legisladora “de una nueva generación”.
“No venimos con una actitud triunfalista, ni con ánimo de confrontación”, expuso en la tribuna la diputada federal por Michoacán, en la Sesión de Instalación de la LXII Legislatura.
La disposición a construir acuerdos también fue manifestada por las llamadas izquierdas, PRD, PT y Movimiento Ciudadano, si bien los discursos de Silvano Aureoles, Ricardo Cantú y Ricardo Monreal, respectivamente, se centraron en descalificar a los consejeros del IFE y a los magistrados del Tribunal Electoral.
Los tres legisladores, al igual que todos los integrantes de esos tres partidos, portaron desde la tribuna dos moños, uno tricolor y otro negro en señal de protesta por el resolutivo que en la víspera dio la constancia de Presidente electo a Peña Nieto.
En contraste, por conducto de Luis Alberto Villarreal García, el PAN dijo tener “respeto absoluto a las resoluciones de sus instituciones”.
“Evitaremos cualquier regresión autoritaria”, planteó el coordinador de los diputados blanquiazules, en un mensaje que reivindicó los 12 años de gobierno y la lucha de 70 años con la que “instauramos la democracia” que, remarcó, “con sus imperfecciones”, garantiza “la seguridad de que hoy en México se cuentan los votos, tanto así que fueron éstos los que nos trajeron aquí”.
A través de Carlos Alberto Puente, el Partido Verde centró su postura en defender la resolución del Tribunal y consiguió el aplauso de los suyos y de los priistas al señalar, de entrada, que “México tiene Presidente electo: Enrique Peña Nieto, hoy empezamos a construir el México del siglo XXI”.
En el mismo sentido, Nueva Alianza abrió la ronda de las intervenciones parlamentarias con la senadora Mónica Arriola, hija de la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo. “Sin titubeos, Nueva Alianza pugna por la legalidad y el respeto a las instituciones. Nadie debe condicionar el resultado de una elección a sus intereses”, planteó.
La también coordinadora del Panal en el Senado advirtió, en atención al debate venidero en torno a la iniciativa de reforma laboral enviada por el presidente Felipe Calderón, que “bajo ninguna circunstancia aprobaremos una ley que lesione” los derechos de los trabajadores.
Tocó el segundo turno al Movimiento Ciudadano, con un Ricardo Monreal de luto, como todos los legisladores de los partidos que postularon la candidatura presidencial de Andrés Manuel López Obrador.
“Lo que mal empieza, mal acaba”, señaló el ex gobernador de Zacatecas y jefe de la bancada de Movimiento Ciudadano en la Cámara de Diputados, quien descalificó a la administración saliente como “el gobierno espurio que terminó espurio”.
Tercero en la tribuna, el Partido del Trabajo, por conducto de Ricardo Cantú, arremetió del mismo modo: “El problema radicó en que (Felipe ) Calderón, en su afán de legitimar su usurpación del poder, inició una guerra sin análisis, ni diagnóstico, según sus propias palabras”.
El senador Carlos Alberto Puente, del Partido Verde, defendió la agenda legislativa (en materia de transparencia, anticorrupción y publicidad en medios) que el PRI presentará en el Congreso, en la expectativa de conseguir su aprobación antes del arribo de Peña Nieto a Los Pinos.
Silvano Aureoles, al frente de la bancada perredista en San Lázaro, habló de construir acuerdos para concretar una reforma hacendaria integral, pero adelantó que el PRD impedirá cualquier incremento al IVA y a los alimentos.
El coordinador de los diputados del PAN estableció desde ya que irán en defensa de las iniciativas enviadas ayer por el presidente Felipe Calderón para reformar la ley laboral y garantizar la transparencia en todos los niveles de gobierno. “No vamos a asumirnos como oposición, seremos la fuerza responsable transformadora que siga promoviendo la modernización y los cambios que el país y la sociedad hoy nos demandan. Sí a la reforma laboral para generar más y mejores empleos, con nuevas formas de contratación. (…) Sí al voto libre, directo y secreto en las elecciones de las directivas sindicales. Sí a la transparencia y la rendición de cuentas a todos los trabajadores”, enumeró Villarreal.
El PRI cerró la ronda de posicionamientos con la diputada Hernández Íñiguez, de 34 años de edad. “En la democracia gana la posición que es capaz de construir mayorías y presentar resultados. A eso aspiramos”, expuso la licenciada en informática y militante priista desde hace 15 años.
Las pancartas de siempre…
Toda la izquierda se alineó. Hasta la que clama acuerdos, la que se dice institucional y que sabe gobernar. Hasta esa izquierda colocó como sujetos de su ira poselectoral a los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).
Ayer, desde la tribuna del Congreso de la Unión, y como siempre, con sus mantas en tribuna y sus cartulinas desde las curules, la izquierda llamó “arrastrados” y “cínicos” a los jueces electorales y los acusó de elaborar la sentencia que convirtió a Enrique Peña Nieto en Presidente de la República electo “en la mesa de redacción de un medio de comunicación”.
El ataque fue a tres voces. Y fue seguido de gritos de descalificación contra quienes no piensan igual que ellos. “Palero”, “arrastrado”, lanzaron al verdeecologista Carlos Alberto Puente cuando celebró el fallo del tribunal y provocó los aplausos de los priistas.
“Es un honor estar con Obrador. Es un honor estar con Obrador” gritaron los diputados y senadores del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, mientras los priistas se pusieron de pie con una bandera mexicana que ondearon constantemente y gritaron: “viva Enrique Peña Nieto”.
Oficialmente, la de ayer fue la sesión de apertura del primer periodo ordinario de sesiones del Senado y la Cámara de Diputados, con la sesión oficial de instalación del Congreso General, en el cual, se supone, los grupos parlamentarios hacen una valoración de los seis años de gobierno de Felipe Calderón, porque también fue el día en que se entregó su último reporte de trabajo.
Pero la instalación de ayer del Congreso General se alejó de sus objetivos. La mayor parte del tiempo fueron los magistrados del Tribunal y los consejeros del Instituto Federal Electoral (IFE) los sujetos de la crítica. Hasta los amenazaron con iniciarles un juicio político por haber realizado su trabajo, porque desde la perspectiva de Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Movimiento Ciudadano, esta labor dejó mucho que desear y llevó a la muerte de la democracia.
El gobierno de Felipe Calderón pasó a segundo plano de su atención. Sí hubo menciones a los miles de muertos, a la guerra sin estrategia, al Presidente del desempleo, a la distorsión de la política social. Las hicieron Ricardo Cantú, del Partido del Trabajo, y Silvano Aureoles, del PRD, quienes también hablaron de sus agendas, con advertencias de que no pasará el IVA en medicinas ni alimentos, ni un intento de privatización de Petróleos Mexicanos.
Pero el centro de su discurso fueron los magistrados. Ricardo Monreal les dedicó los 15 minutos de discurso en la tribuna. Un discurso fuerte, de advertencias constantes y de anuncios para pedir el apoyo a López Obrador. “La nación está de luto. Asistimos a las exequias de la democracia”.
Ni los discursos fuertes ni las mantas ni las cartulinas fueron nuevos. Lo fue, sí, una sesión lejos de la tensión política de hace seis años. Un Palacio Legislativo que tuvo libre acceso, que no se convirtió en búnker, porque esta vez el acoso social de quienes se sintieron defraudados no fue tan numeroso ni tan fuerte.
Fue una sesión conducida por un Jesús Murillo Karam que sólo sonó la campana del orden en dos ocasiones y logró que todos se comportaran.
Excélsior






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