Clasificados


Author Fecha 8/05/2011

Tigres murió peleando su pase a la semifinal, pero en la lucha se infirió accidentalmente un par de heridas que terminaron liquidándolo frente a Chivas. El equipo felino empató anoche 1-1 ante Guadalajara y se convirtió en una víctima más de la “maldición del superlíder”, al ser eliminado en los cuartos de final ante el peor sembrado.

Los universitarios requerían ganar por un par de goles, para así revertir el 3-1 que se trajeron del Estadio Omnilife en el juego de ida, pero acabaron cayendo ante el desaliento de su fiel afición que sigue esperando algo.

“¡Cómo no te voy a querer, cómo no te voy a querer!”, retumbaba desde las tribunas del El Volcán, mientras el equipo se unió en el centro del campo para aplaudir a sus aficionados, al decretarse el final del encuentro y la eliminación.

Luego de un primer tiempo sin goles, el defensa brasileño Juninho fue expulsado a los cinco minutos del segundo, y luego, ya con una ventaja de 1-0, Jesús Molina cometió un penalti que terminó en gol tras un rebote que sentenció el juego.

Durante la primera mitad, los felinos dominaron y tuvieron llegadas constantes sobre el arco rojiblanco, pero sus imprecisiones al tocar o definir ya dentro del área, los privaron de irse en ventaja.

Un tiro libre que campaneó en el arco de Luis Michel al 44’ y luego un mano a mano de Israel Jiménez frente el arquero rojiblanco al 45’ fue lo más peligroso de los Tigres, que daban la sensación de realizar la hazaña.

Pero en el arranque del segundo medio vino la jugada que cambió el trámite. Juninho, quien no se perdió un solo minuto en el torneo, derribó a Alberto Medina cuando se enfilaba sólo al área felina, para que Mauricio Morales no dudara en sacar la tarjeta roja.

Aun con 10 jugadores y ante la obligación de marcar, Tigres siguió proponiendo y fue muy peligroso al frente; David Toledo tomó las riendas del medio campo y comenzó a conectar con la gente de ataque, pero mientras tanto, Guadalajara ganaba peligrosidad en los rápidos contraataques.

Al minuto 65, Héctor Mancilla encendió El Volcán al rematar con gran elasticidad un servicio de Damián Álvarez, y cayendo hacia atrás arrinconó el balón para el 1-0 de la esperanza.

“¡Tigres, Tigres!”, rugió con furia el Estadio Universitario, entregado en el aliento de sus jugadores y creyendo todavía en la remontada local.

Cinco minutos después, Ferretti arriesgó y envió a la cancha a José Rivas, un zaguero central, en sustitución de Jiménez, para cambiar a línea de tres e ir con todo al frente, y la estrategia surtió efecto, ya que los auriazules comenzaron a ser más punzantes.

Al 76, por el lado de Chivas, Édgar Mejía reemplazó al Venado y un minuto después El Chore provocó el penal que sentenció a los Tigres.

Cuando taladraba dentro del área, el mediocampista fue derribado por Jesús Molina y Morales de nueva cuenta fue implacable en su marcación.

Marco Fabián cobró a la izquierda de Cirilo Saucedo y éste atajó el tiro, pero en el contrarremate Fabián estrelló el balón en el poste izquierdo y el rebote fue a golpear directamente al capitán chiva Héctor Reynoso, para que el balón se fuera a la red para el 1-1 que condenaba.

Tuca fue por más y puso a jugar a Francisco Acuña en lugar de uno de sus contenciones, David Toledo, y luego envió a la cancha a Alan Pulido por Mancilla, pero ya ninguno de ellos tuvo tiempo para pesar.

Tigres se convirtió en el superlíder número 15 de 29 en ser eliminado en cuartos de final en los torneos cortos.

Pese a la eliminación, la afición se le entregó al equipo al final del partido, en reconocimiento de su entrega en la cancha. Por enésima vez, la ilusión se cortó de tajo. Tigres mostró que va por buen camino, pero aún no llega a la meta.

Mientras, El Rebaño regresará a una ronda semifinal, cuatro años después.

Milenio

Noticias relacionadas:

Categoria: Deportes

Deja un comentario


Alberto Terrones Benitez #216 4° Piso Zona Centro
Durango, Durango México C.P. 34000
Tel: 618 8 25 23 20
email: durangoaldia@gmail.com