Mientras el presidente Felipe Calderón realiza una campaña de medios para ganar apoyo para su cruzada militar contra los cárteles, los capos de la droga están usando mensajes con malas palabras para infundir miedo en los policías y militares.
Las ‘narcomantas’, que expresan la rivalidad entre los cárteles y las fuerzas de seguridad, aparecen en lugares como la fronteriza Ciudad Juárez, Chihuahua, mientras las muertes causadas por el narcotráfico ya superan las 1,600 en lo que va del año.
Un cártel que lucha por controlar el tráfico de drogas en Ciudad Juárez colocó este mes ocho mantas en algunas de sus avenidas más transitadas, vilipendiando a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, el hombre más buscado del país, por haber tomado ‘vidas inocentes’.
\”No se dejen engañar por ese montaperros del Chapo Guzmán y sus cerdos trabajadores (…) nosotros también tenemos familia y somos padres\”, decía el mensaje con letras negras sobre una manta color blanco.
Más de 500 personas han muerto en lo que va del año en esta ciudad, donde Guzmán lucha contra el capo local Vicente Carrillo Fuentes, jefe del Cártel de Juárez, por el control del territorio, clave para introducir drogas a Estados Unidos.
Los cárteles también han colgado listas con los nombres de los policías que planean matar en la ciudad. Y hasta el momento han asesinado a diez de ellos.
En la ciudad de Culiacán -capital del estado de Sinaloa, en la costa del Pacífico- los narcotraficantes colocaron en mayo un mensaje contra el operativo militar.
\”Soldaditos de plomo, federales de paja, aquí es territorio de Arturo Beltrán\”, decía el mensaje.
\”Esto es una guerra psicológica\”, dijo George Friedman, director de la consultoría estadounidense en seguridad Stratfor.
\”Los cárteles quieren dar una imagen de poder aplastante, y los asesinatos, las amenazas y los mensajes son una demostración pública de lo que son capaces\”, dijo.
Lucha por el territorio
La gráfica franqueza de los mensajes contrasta marcadamente con la situación en las décadas de 1980 y 1990, cuando los narcotraficantes desaparecían a sus rivales sin dejar rastro y sus cuerpos nunca eran localizados.
Pero con la mayor presión de las autoridades en los últimos años, inclusive desde antes de que Calderón iniciara su lucha contra el narcotráfico en diciembre del 2006, los sicarios comenzaron a abandonar en las calles cuerpos torturados y cabezas cercenadas como advertencia.
Un año atrás, los mensajes dejados con los cuerpos eran breves y cifrados, pero en la actualidad son largas diatribas contra los rivales, en parte amenaza y en parte alarde.
Los cárteles algunas veces también dejan mensajes en video en el sitio de internet \”YouTube\”, como uno publicado este mes por \”Empresarios Unidos, El Esquadrón de La Muerte\”, que advierte que habrá \”justicia\” contra aquellos que interfieran con el narcotráfico.
En ciudades como Reynosa y Nuevo Laredo, el Cártel del Golfo ha colocado mantas que invitan abiertamente a los soldados a desertar y sumarse a sus filas, prometiendo jugosos salarios.
\”Estos son los ejemplos perfectos de cuán descarados son los cárteles\”, dijo Armand Peschard-Sverdrup, especialista del Centro de Estudios Extratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
\”Demuestra lo inmensa que es la tarea de Calderón para trascender esta cultura de impunidad\”, agregó.
Una crisis en la alianza de los cárteles del estado de Sinaloa ha detonado una nueva lucha por los territorios, llevando la violencia a niveles no vistos antes.
Un oficial antidrogas de Estados Unidos dijo a Reuters que esta guerra de mensajes eventualmente desaparecerá, porque lo que al final las bandas quieren es introducir droga a Estados Unidos con el menor alboroto posible.
\”Los narcotraficantes no son tontos, saben que si causan caos, los militares van a venir. No es como el viejo México. Saben que demasiada atención es mala para el negocio\”, dijo.
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