En sus homilías con las que concluyeron las peregrinaciones de sus respectivas diócesis en la Basílica de Guadalupe, los prelados externaron su preocupación por la incertidumbre respecto a quién será el nuevo presidente de México.
El obispo de San Andrés Tuxtla, Veracruz, José Trinidad Zapata Ortiz, confió en que ante esa situación “esperamos que todos estemos a la altura de las circunstancias de manera que cualquiera que sea el desenlace, prevalezca la unidad de los mexicanos y nuestro amor por México”.
Puso al pie del altar de la Virgen de Guadalupe “las preocupaciones, proyectos e ilusiones de nuestro país, en espera de que ella vea lo que hace falta a los mexicanos e interceda por ellos”.
En tanto, el obispo de Piedras Negras, Coahuila, Alonso Gerardo Garza Treviño, planteó para el país las preguntas que toda persona se hace cuando en su vida sucede algo que no entiende y que significa una difícil solución.
“¿Cómo podrá ser que sigamos viviendo unidos cuando el país se polariza? ¿Cómo será que salgamos como país de esto?, son las interrogantes”, agregó.
Por otro lado, expresó su preocupación por los inmigrantes que se ven amenazados con nuevas leyes en Estados Unidos, así como por el magro avance obtenido en la búsqueda de los restos de los más de 65 mineros que perdieron la vida en la explosión de la mina Pasta de Conchos, en Coahuila.
Pero para todo ello, dijo, “hay un plan de Dios” y exhortó a la población a unir sus oraciones para que con la fuerza de lo humano y lo divino se encuentre solución a todos estos problemas.










