Lorena Pedraza Segura, académica del Departamento de Ingenierías y Ciencias Químicas de la Universidad Iberoamericana, dijo que para igualar los niveles de producción de etanol de esos países hace falta aprobar la Ley de Bioenergéticos.
Pedraza Segura subrayó que a pesar de que ley está en plena discusión tiene avances significativos, y aseguró que en México se hace investigación en torno a la producción de etanol con base en caña y celulosa, pues es más viable y barato que hacerla con maíz.
El Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), abundó, lidera un proyecto de investigación sobre las maneras en que se debe hacer la fermentación de la celulosa para que sea costeable, además de que se presente como una alternativa.
La especialista indicó que una vez que sea aprobada la Ley de Bioenergéticos lo más viable será hacer un balance de cómo deberán ser aplicadas las tecnologías en las que se trabaja.
\”Seremos capaces de generar estas energías alternas -en específico etanol- dentro de cinco años, a más tardar, pues todas las negociaciones en todos los niveles están muy avanzadas\” , explicó.
La Universidad Iberoamericana, reiteró Pedraza, es parte de una red de académicos dedicados a la investigación en energías alternas coordinadas por el Conacyt con el fin de acelerar la entrada de los biocombustibles al mercado general.
A pesar de que América Latina está a la vanguardia en la generación de biocombustibles, Pedraza negó que otras regiones del planeta requieran de sus servicios para la generación de éstos.
\”China tiene una planta enorme para la generación de etanol y otras fuentes de energía alterna, Europa invierte en plantas y Estados Unidos es el mayor productor de América del Norte, así que dudo tomen a América Latina como proveedor de esos combustibles\”, agregó.










