El delegado de Conafor Miguel Olayo, aseguró que las plagas lograron afectar cerca de 6 mil hectáreas y además añade que las lluvias han servido para disminuir su presencia.
“Todavía se sigue trabajando en las plagas aunque una vez que empiezan las lluvias, las plagas tienden a frenar, ahí seguimos trabajando de tal manera que se pueda detener y reducir la población del insecto”, explicó.
Destacó que se espera que al término de las lluvias la población del insecto haya tomado sus niveles normales, para que ya no sea una plaga y con ello poder comenzar a restaurar las áreas que fueron afectadas.
Dijo que en total se tiene el registro de seis mil hectáreas dañadas, y añadió que en una primera etapa se van a restaurar cerca de 800 hectáreas.
Cabe señalar que la plaga se le conoce como Ips lecontei y Pityophthorus spp, los segundos tradicionalmente actuaban en la segunda etapa, sin embargo, en casos de sequía extrema como la que se registró en la entidad actuaron como plagas primarias.






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