Por la más difícil

1/06/2011

Cuando Jorge de la Rosa habla de su lesión, la voz parece entrecortársele, pero de pronto le brota ese espíritu que muestra cuando está en el montículo. “He pasado por cosas similares y he salido adelante”, afirma con el rostro serio el lanzador zurdo de los Rockies de Colorado, quien ayer viajó a Los Ángeles, California, buscando una segunda opinión sobre su lesión.

El domingo 25 de mayo, el regiomontano se desgarró el tendón ulnar del codo izquierdo, su brazo de lanzar, con lo que la cirugía reconstructiva, reconocida como Tommy John, parece inminente.

Sin embargo, el lanzador de 30 años empacó junto con sus pertenencias algunas esperanzas de librarla. Hoy ya su movilidad del brazo está completa y el dolor casi ha desaparecido.

Viajó a Los Ángeles para entrevistarse con Lewis Yocum, el cirijano más prestigiado para este tipo de intervenciones entre los peloteros ligamayoristas y quien ya sacó adelante a los también mexicanos y pitchers Rodrigo López y Jaime García.

“Hablé con Rodrigo cuando me pasó esto y me explicó muy bien todo lo que iba a pasar. Me dijo que no me desesperara, que sí es difícil, pero que voy a salir adelante. Después también hablé con Jaime, lo operaron de lo mismo y me explicó las cosas que vienen. Estoy listo para ello, para trabajar fuerte y estar lo más pronto que se pueda”, expresa el abridor de 30 años.

Hoy se entrevistará con Yocum para ver qué opciones tiene para tratarse de este problema, si se requiere la cirugía se le practicaría tan pronto como este mismo viernes.

“Muchas cosas pasan por mi cabeza ahorita, ya quiero que me operen, pero también no quiero pues ya no siento dolor, pero ya que me cheque él y me pongo en sus manos. Si la necesito, pues que de una vez me la haga para regresar lo más pronto que pueda; que sea lo que Dios quiera”.
Jorge estaba convertido en uno de los lanzadores mexicanos con promesa a grandes números esta temporada, a la par de Yovani Gallardo y Jaime García, hasta que la lesión lo frenó.

El miércoles pasado dejó en el montículo una foja de 5-2 y 3.51 de efectividad en la presente temporada, estaba convertido en el as de la rotación de los Rockies de Colorado y un fuerte candidato para ser tomado en cuenta para el Juego de Estrellas de Grandes Ligas.

Al volver al tema de la lesión recordó uno de los detalles más emotivos en esta etapa, cuando regresó al estadio, ya que se confirmó su lesión y tuvo un recibimiento especial de parte de sus compañeros.

“Cuando llegué al estadio ya sabían lo que había pasado y ellos también (sus compañeros). Me metió a la oficina el gerente y el masajista, estaban muy tristes, pero me dijeron que estaban confiados que podía regresar y que estaban conmigo en todo. También cuando salí de ahí mis compañeros me vieron y fueron abrazarme y me dijeron que lo sentían, pero que iban a estar conmigo que trabajara duro y que tratara de regresar pronto”, confió.

En estos momentos, el semblante del regiomontano ya está mucho mejor, pero afirma que los primeros días fueron muy complicados.

“Me olvidé de los teléfonos, no quería hablar con nadie”, expresa, “me ayudó mucho mi esposa y mi familia para salir adelante de esto”.

Los padres de Jorge viajarán de Monterrey a Los Ángeles para acompañar al pitcher durante la cirugía; su esposa, Martha, y sus bebés gemelos Matías y Bernabé, también se unirán al grupo.

Así como esta temporada ha provocado que los rivales le bateen para un bajo .159 de porcentaje con corredores en posición de anotar, así espera salir de este gran bache.

El camino que viene

– Buscará una segunda opinión con el médico Lewis Yocum, especialista en la operación Tommy John.

– En caso de no haber otra opción, se operará el viernes.

– Inmediatamente después realizará ejercicios para la muñeca y hombro.

– De siete a 10 días terminará la inmovilización del codo, empezando a ver su rango de movimiento.

– Continuará con ejercicios especiales en la zona, y llegando a los cuatro meses ya se harán trabajos específicos.

– Siguiendo el tratamiento correctamente, podrá obtener su total rango de movimiento de seis a ocho semanas.

– El programa tiene el ingreso de trabajo con pesas, que en los siguientes cuatro meses irá aumentando.

– Seguirán ejercicios diarios de flexibilidad, acondicionamiento, coordinación y capacidad, así como la parte aeróbica para volver a su nivel físico anterior.

– En caso de seguir todo el proceso, hay una posibilidad de 85 a 90% de posibilidades de recuperarse totalmente.

Milenio

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