Tapachula, la segunda ciudad más grande del estado, se encuentra esta mañana semiparalizada y en las calles se observan solamente cuadrillas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), patrullas de diversas corporaciones y de Protección Civil.
El sistema eléctrico fue suspendido porque los fuertes vientos que azotan esta mañana han derribado cableado y postes de luz, además de centenares de árboles, letreros espectaculares y techos de lámina, entre otros.
Esta mañana, casi todo el comercio en los municipios fronterizos permanece cerrado, algunas emisoras de radio estatal y local suspendieron los servicios, la navegación se encuentra cerrada y los niveles de los ríos empezaron a subir.
De acuerdo con los últimos pronósticos de la Dirección de Emergencias del gobierno del estado y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la situación se va a complicar en las próximas horas.
Se prevé que entre la madrugada del domingo y el lunes, \”Bárbara\” pudiera tocar tierra entre Chiapas y Oaxaca.
Todas las tiendas departamentales en la región, incluyendo Diconsa, aumentaron sus inventarios en la última semana entre un 20 y 50 por ciento para evitar desabasto de alimentos.
Mientras tanto, la Secretaría de Salud estatal, Seguridad Pública, Protección Civil y otras dependencias movilizaron personal hacia las áreas más vulnerables de estado, en especial la zona conformada por 41 municipios que fueron afectados por el huracán \”Stan\”, en 2005.










