Rodolfo Elizondo, secretario de Turismo, sostuvo que se necesita una tregua a nivel nacional entre el PAN y el PRD, antes de pensar en que estos dos partidos formalicen alianzas electorales para los comicios de este año a disputarse en varios estados del paÃs.
“Es muy difÃcil hacer alianza entre partidos radicalmente diferentes, como lo son el PAN y el PRD, sobre todo si no hay un ambiente de respeto a la propia ideologÃa, a la forma de pensar de cada partido, pero ese respeto no solamente debe ser a nivel local, sino a nivel nacional, por eso creo que es muy necesario que haya una tregua en ese sentidoâ€, dijo Elizondo Torres en entrevista.
Rodolfo Elizondo es uno de los primeros panistas de cepa que fue en alianza con el PRD por la gubernatura de Durango, hace 18 años. Con este carácter, el funcionario federal aseguró; sin embargo, que no cualquier persona, sin decir nombres, puede ser un candidato común del PAN y el PRD.
“La gente está ávida de tener una respuesta por parte de los partidos polÃticos, y si en algunos estados no hemos sido capaces de generar una expectativa de esperanza polÃtica a la ciudadanÃa, bueno, pues hay que unirse.
“Yo –continúa Elizondo– no veo mal aliarse, pero sà creo que tiene que ser una cosa muy seria, no creo que cualquier gente pueda ser el candidato, porque el candidato mismo debe representar la posibilidad de generar un propósito de unidad, de proyecto, de participación para que realmente se pueda fortalecer el gobierno, eso es muy importante.â€
Hace unos diez dÃas, después de que se difundió la noticia de que Lino Korrodi, podÃa ser candidato del PRD a la gubernatura de Tamaulipas, dirigentes del PAN en aquel estado se reunieron con el ex amigo de Vicente Fox, para explorar una alianza. Fox dijo que la alianza PAN-PRD era contra natura.
Las alianzas PAN-PRD que buscan ambos partidos por lo pronto para las elecciones en Oaxaca, Durango, Sinaloa, Puebla, Hidalgo y Tamaulipas, no son nuevas.
Desde 1991 se ha dado. La primera fue en San Luis PotosÃ, con el perredista Salvador Nava; en 1993, Jorge Cárdenas, panista, para la gubernatura de Tamaulipas; en 1999 el panista Juan Antonio GarcÃa Villa fue su candidato en Coahuila.
De hecho, las únicas candidaturas en común entre estos dos partidos y otros más que tuvieron resultados positivos fueron las que ganaron Pablo Salazar, para la gubernatura de Chiapas y Antonio EchavarrÃa en el gobierno de Nayarit, ambos en 2000. Tanto Salazar como EchavarrÃa acaban de dejar al PRI, además de que el fenómeno Fox les ayudó.
Elizondo sostuvo que una alianza electoral en principio debe representar una ventaja para la contienda en términos del candidato, también una ventaja para la ciudadanÃa con un proyecto común que obligatoriamente sigan los partidos, y que al mismo tiempo ofrezca una posibilidad de avance.
“Porque entiendo que las alianzas se hacen cuando no hay la suficiente fortaleza de los partidos para jugar con un candidato propio. Si bien es cierto que entre el PAN y el PRD hay muchas diferencias en términos de partido, también es cierto que se pueden zanjar las diferencias en torno a un propósito común, a un fin común que pueda establecerse en términos de lo que requiere un puebloâ€, señaló el titular de Turismo.
—¿Actualmente no hay condiciones de respeto entre el PAN y PRD para que se den alianzas?
—Yo no dirÃa que no hay respeto, pero digo que es muy importante que pueda darse una acuerdo entre los partidos que van a entrar en alianza en algunos estados, que sea un acuerdo polÃtico que permita a nivel nacional caminar por esa senda; por ejemplo, va en Durango la alianza, pero traemos un problemón con el PRD a nivel nacional, creo que tiene que encaminarse para que las cosas se den de manera más natural, más suave, y que encuentren una respuesta de la gente, porque si no la gente tampoco va a creer en la alianza
—¿Cómo un ex candidato de coalición participarÃa en algún tipo de negociación para lograr esa tregua a la que se refiere?
—No, aunque estoy participando y ayudando en lo que es la alianza en Durango. Por supuesto que por los muchos años que tengo en el partido, mi presencia en el Consejo Nacional y la cercanÃa que tengo con los directivos, se podrÃa dar, pero yo obedezco instrucciones, no estoy en ninguna comité que disponga de alguna manera que yo entre en negociaciones a nivel nacional en términos de tejer esta tregua que me parece es importante.
Elizondo Torres recordó su experiencia como candidato de coalición entre Acción Nacional y el sol azteca, en 1992, después de su primer intento por llegar a la administración de Durando, sólo con el membrete panista, en 1986.
“Tuve una relación respetuosa y cercana a la izquierda, yo convivà mucho con el PRD, como convivà con el PRI y con otros partidos, pero de manera particular en ese tiempo con el PRD, porque éramos la oposición formal en el paÃs en ese momento.
“Creo que eso ayudó a tener una cercanÃa con diferentes liderazgos del PRD y en mi, a poder de alguna manera proponerlo al CEN del PAN, que no fue nada fácil poder lograr la autorización en ese tiempo porque habÃa gente totalmente opuesta, como Diego Fernández de Cevallos, la propia esposa de don Luis H. Ãlvarez, nunca estuvieron de acuerdo en la alianzaâ€.
Contó Elizondo que en 1992, en su segunda postulación habÃa un hoyo terrible en términos de estructura electoral y de cuadros electorales en la parte de La Laguna, donde el PRD estaba fuerte en ese tiempo, y estratégicamente y de manera muy pragmática se vio que habÃa posibilidad de unir esfuerzos y que esto podÃa resultar en un triunfo.
“Creo que si hubiéramos tenido éxito en esa campaña hubiera cambiado en mucho el curso de la historia polÃtica de este paÃs, pero no fue asÃ.â€
De hecho, Rodolfo Elizondo, conocido en el ámbito polÃtico como El Negro, obtuvo 36 por ciento de los votos, que no fue suficiente para ganar.
Uno de los obstáculos que tuvo Elizondo entonces fueron las resistencias de ambos partidos. “Nunca pude tener un mitin con Cuauhtémoc (Cárdenas) y don Luis (H. Ãlvarez) juntos, habÃa mucha y muy dura resistencia, creo que ahora no existe tanto eso, por eso creo que es importante que haya una tregua polÃtica para que estas alianzas puedan tener congruencia y puedan ofrecer una oportunidad a la ciudadanÃa en donde se vayan a dar.
“Debemos ser serios, sobre todo en la oferta polÃtica para el electorado que requiere de certeza polÃtica, porque si no, entonces si vamos a perder, tanto el PRD como nosotros, Convergencia y el PT. Por ejemplo, en el caso de Durango que se está tejiendo esta alianza, si no estamos en ese entorno, en ese acuerdo, en esa disposición, seguramente no vamos a conseguir la confianza de la gente y vamos a perder.â€
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