La toma de posesión de Felipe Calderón ocurre en el entorno de una elección muy reñida, cuyo resultado, hasta la fecha, no es aceptado por el candidato perdedor y sus seguidores.
El 1 de diciembre de 2006, la Cámara de Diputados llevaba ya tres días de lucha campal entre los seguidores del ganador y los del derrotado en la carrera presidencial. Unos para garantizar la ceremonia, los otros por impedirla.
De manera atropellada, Felipe Calderón logró llegar a la Cámara, protestar y recibir la banda presidencial.
Así lo vio Rafael Pérez Gay: “Felipe Calderón y las instituciones nacionales han pasado el trago amargo de la transmisión de poderes, pero a la vista de todos el Congreso de la Unión ha representado una obra de pena ajena, de sonrojo, y la democracia mexicana un capítulo breve y profundo de la ineptitud.” (EL UNIVERSAL, 2-XII-2006).
Sin embargo, ese 1 de diciembre no significó el principio del fin de Calderón, sino más bien del candidato derrotado, que pocos días antes había decidido denominarse “presidente legítimo” y ceñirse una banda presidencial con el águila de los liberales del siglo XIX, Juárez y Porfirio. De un millón de seguidores que se estima lo acompañaron en los eventos del 16 de septiembre y 20 de noviembre de 2006, tal vez menos de 100 mil aparecieron un año después, el 18 de noviembre pasado, para el “primer informe” de la “presidencia legítima”.
En cambio, Felipe Calderón logró ese 1 de diciembre un liderazgo en el interior de su partido que pocas horas antes no tenía. En pocas semanas se hizo evidente el conflicto entre la dirigencia del PAN y el Presidente de la República, conflicto que un año después ha sido ganado por Calderón de manera arrolladora.
REFORMA ISSSTE (15-MARZO) Gracias al apoyo del PAN, que Vicente Fox nunca logró obtener, Felipe Calderón pudo iniciar un proceso de reformas de fondo al marco normativo que hacía 10 años que se había detenido. Sin embargo, sin un esfuerzo similar de parte del PRI poco se habría obtenido. Desde el final del antiguo régimen, ocurrido el 1 de septiembre de 1997 con la pérdida de la mayoría priísta en la Cámara de Diputados, México no había tenido una coalición gobernante que permitiera tomar decisiones de largo plazo. La última gran reforma ocurrió precisamente en el periodo legislativo previo, una reforma a las pensiones del IMSS. Más de 10 años después, una nueva coalición gobernante logra realizar una nueva reforma de pensiones, ahora al ISSSTE. Se trata de una reforma propuesta por el PRI, que incluye observaciones del PRD (aunque eso nunca haya sido público) y es apoyada por el PAN.
(FIG. 2, RIESGO PAÍS) A partir de la reforma al ISSSTE, el riesgo país de México se reduce, el peso se fortalece, y la economía mexicana se separa del comportamiento de su principal motor, la industria estadounidense. (FIG . 1, EMPLEO) El crecimiento de la economía mexicana, sin ser extraordinario, permitirá acumular empleos de manera paulatina, para una suma de más de 600 mil asegurados más en el IMSS para septiembre de 2007. Después de un mal arranque (en diciembre de 2006 se perdieron 150 mil empleos), para marzo había ya números negros en creación de empleos. Hacia el verano, ya promediaban más de 40 mil empleos cada mes, y en septiembre superaban los 60 mil, en promedio.
ATAQUES EPR (5-JULIO Y 10 SEP) Este buen comportamiento del empleo, sin embargo, ha sido menos notorio que las acciones tomadas, desde el inicio de la administración, para enfrentar los serios problemas de seguridad pública provocados por el narcotráfico. En el caso específico de Michoacán, la situación ya superaba el nivel público para transformarse en un asunto de seguridad nacional: municipios enteros se encontraban bajo control del narcotráfico. El vacío de poder ocurrido entre la elección presidencial y la toma de posesión, que superó cualquier transmisión previa, elevó el número de ejecuciones de un promedio de 165 al mes en la primera mitad de 2006 a más de 220 personas en la segunda parte del año.
La decisión de enfrentar al narcotráfico de manera violenta no elevó significativamente el número de ejecuciones, que promedian poco más de 230 en la primera mitad de 2007, alcanzando más de 300 ejecuciones entre marzo y junio, para después descender notoriamente hacia septiembre. (FIGS. 3 y 4)
El enfrentamiento contra el Estado no ocurrió sólo desde el narcotráfico. A inicios del mes de julio, el EPR provocó varias explosiones en oleoductos en Querétaro y Guanajuato, que de inmediato se reflejan en el riesgo país y en la fortaleza de nuestra moneda. Entre junio y septiembre, el riesgo de invertir en México crece de 80 a 120 puntos base (un incremento en la tasa de interés de referencia de 0.4%, que no es poco). El peso pasa de 10.75 por dólar a 11.03. (FIGS. 2 y 4)
REFORMA ELECTORAL (12-SEP) Una nueva ola de explosiones, ahora en Veracruz y Tlaxcala, aunque incrementa la preocupación de los mexicanos, no tiene ya un impacto severo en la percepción del país gracias a que, casi al mismo tiempo, ocurren dos nuevos cambios de fondo en el marco institucional del país. El 12 de septiembre se aprueba una reforma electoral y el 14 de septiembre la reforma fiscal. Ninguna de las dos deja contentos a todos, pero causa serias molestias a algunos grupos empresariales.
REFORMA FISCAL- FOX (14-SEP, 17-SEP) Notoriamente, aparece en la opinión pública el tema del gasolinazo. A partir de un incremento de dos centavos al precio de la gasolina incluido en la reforma fiscal, se produce un gran impacto mediático que amenaza con crear serios problemas en las expectativas inflacionarias. Por si esto fuera poco, en esos días aparece un reportaje en la revista Quién acerca del rancho del ex presidente Fox. La ostentación de Fox, en vísperas del lanzamiento de su libro en Estados Unidos, se suma a la molestia pública originada en el gasolinazo para provocar una seria caída en la confianza del consumidor y en la imagen del presidente Calderón. (FIG. 3)
Resulta muy interesante que la confianza y la imagen presidencial caigan al mismo tiempo que lo hace la inflación. Ésta se reduce de 4.1 a 3.7% mientras la confianza cae de 108 a 101 puntos. Todo parece indicar que la combinación de un ascenso previo en los precios, del impacto mediático del gasolinazo, de la ostentación de Fox y los ataques del EPR provocan, en octubre, una situación de grave debilidad del gobierno. Es posible que el gran crecimiento en los ejecutados en el mes de octubre haya también colaborado en este proceso.
TABASCO (1-NOV) A fines del mes de octubre, el gobernador de Tabasco, Andrés Granier, intenta convencer a los habitantes de Villahermosa, por todos los medios, de que habrá una gran inundación. Desafortunadamente, no hay respuesta de éstos, y el primero de noviembre la ciudad queda debajo de hasta cuatro metros de agua, provocando cientos de miles de damnificados. La reacción del gobernador, y del presidente Calderón, es rápida y, en lo general, correcta. Sin embargo, el daño producido por las inundaciones no es un asunto menor.
No se trata sólo de apoyar por unas semanas a la población, sino además de reconstruir por completo una ciudad de un millón de habitantes, su economía y su infraestructura. Un trabajo titánico que llevará meses, o posiblemente años.
Durante el mes, casi todo el trabajo presidencial se vuelca al rescate de Villahermosa. Mientras tanto, el riesgo país ha aumentado, en buena medida por los problemas del mercado inmobiliario de Estados Unidos, y lo mismo hace la inflación en México, en preludio de las dificultades que habrá al inicio del 2008. Pero eso será materia de la evaluación.
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