Schwarzenegger, máquina sin edad

2/07/2015

La nueva misión del “viejo pero no obsoleto” cyborg, interpretado por el veterano actor, será la preservación de la humanidad

“¡Volveré!” y “¡Hasta la vista, baby!” son dos frases que se convirtieron en el estandarte de varias generaciones a partir de 1984, ya que surgieron de Terminator y su secuela, filmes en los que Arnold Schwarzenegger encarnaba a una máquina con revestimiento humano; mientras que en la primera quería aniquilar a Sarah Connor, en la segunda entrega fue un guardián.

Aunque la tercera también contó con su presencia y en la cuarta se hace alusión a su imagen, ahora en Terminator: Génesis, quinta entrega de la saga, promete complacer a los fans más escépticos dándole elementos que la harán inolvidable.

Gracias a diversas líneas del tiempo, en las que el presente, el pasado y el futuro se cruzan a lo largo de la trama, la misión será la preservación de la raza humana en medio de la lucha entre los humanos y las máquinas.

Usando diferentes lapsos de edad, y gracias a la tecnología, Arndol atraviesa por diferentes etapas de la vida y se hace acompañar de la frase: “Soy viejo pero no obsoleto”, la cual podría unirse al ramillete de frases escuetas, pero trascendentes, que han marcado a la franquicia.

Sobre esto, así como de la fuerza de estas líneas en Terminator: Génesis, el también ex gobernador de California compartió sus impresiones.

“Creo que una buena línea siempre se convierte en algo popular, podría pasar ahora, este par que mencionan se volvieron muy famosas y las más usadas en la historia del cine mundial, ambas, ¡Volveré! y ¡Hasta la vista, baby! En este caso como se hace alusión a “soy viejo pero no obsoleto”, que, en términos de la saga de Terminator, insiste en que en la apariencia exterior, de la piel, se luce viejo pero para nada obsoleto, porque mi esqueleto es de metal y la maquinaria como tal es como siempre ha sido.

“Es igual de efectiva, ya sea en habilidades de pelea, su memoria y todas estas cosas. Así que básicamente le hace saber a todo mundo que en efecto está viejo, pero para nada obsoleto”, explicó.

Con respecto a dicha frase y si ésta se aplica a aquellas personas que llegan a determinada edad y son relegados por la sociedad, el histrión de 68 años dijo: “Bueno, creo que estamos hablando de dos mundos diferentes, pues en el mundo de Terminator estamos hablando de una máquina, no es sobre el ser humano a pesar de que parece uno, se aplica de una manera diferente. En el mundo real cuando envejeces y la gente lo nota sienten que te has vuelto obsoleto, como pasa en cierto modo en este caso, pero también hay que darnos cuenta que muchos son viejos; por ejemplo, los líderes políticos, los científicos, los educadores, los líderes en diferentes rubros del mundo, pero son muy efectivos y muy listos”, enfatizó.

“NO LO OLVIDAS NUNCA”

A 12 años de haber dejado el personaje —la última vez fue en Terminator: La rebelión de las máquinas—, el austriaco dijo que reencontrarse con este mítico personaje no fue difícil.

“Es como andar en bicicleta. No lo olvidas nunca. Recuerdo que leí el guión y después comencé a practicar los parlamentos. De pronto me encontré hablando como una máquina otra vez. Como si me hubiera integrado a ese personaje.”

Uno de los grandes atractivos de Terminator: Génesis es ver a Schwarzenegger en su papel del cyborg T-800 en diferentes etapas de la vida: desde joven a anciano, incluso hay una confrontación entre la versión joven y la de mediana edad. Sobre el impacto que estas escenas tuvieron en él, comentó que: “Fue muy interesante, porque es la primera vez que me veo conmigo mismo peleando con el Terminator de 1984, entonces hay una voz por detrás que dice: ‘¡Hey, necesitas vestirte!’ Se voltea y se ve a él mismo, ve a alguien con su misma piel, va acercándose y descubre que es otro modelo T-800, es el mismo modelo que él, sólo que luce más viejo. La gran diferencia, por supuesto, es que uno está destinado a defender a las máquinas mientras que el otro se inclina por la raza humana. Eso los pone en la mitad de una pelea acalorada que da inicio a la película”, indicó.

A su vez, y a diferencia de las otras entregas, en esta ocasión el personaje de Terminator tiene matices diferentes, incluso paternales. Acerca de los lineamientos que Arnold deseaba para el papel, el también protagonista de Gemelos reveló sus secretos.

“Yo protejo a Sarah Connor y elimino cualquier cosa que se acerque a ella o la amenace. Así que de cierta forma soy Terminator y de otra soy el Protector. Por eso debo estar atento a mi interpretación en cada momento. Creo que me ayudó pensar en mis hijas; de hecho la primera nació cuando hicimos El vengador del futuro, recuerdo que fue en México, y ella tiene ahora 35 años. Cuando maduras y eres padre de dos hijas aprendes mucho, incluyendo cómo ser protector. Pienso que esa experiencia me ayudó mucho.” Un mundo nuevo, eficaz y renovado es lo que pasa en esta nueva entrega.

“Génesis cuenta una historia diferente, desde el inicio de la cinta va en una dirección diferente. Como dije, hay dos nuevos Terminators T juntos al mismo tiempo, hay muchos Terminators en ésta, porque tienen varios modelos T-800, unos están hechos para proteger a la raza humana, otros para proteger a las máquinas. Hay un joven John Connor que termina convirtiéndose en un Terminator; hay otros como el modelo T-5000 que tiene una apariencia diferente, todos están”, puntualizó.

Excélsior

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