Segundo Informe

30/08/2012

Por: Ernesto Moreno Chairez

Muchos duranguenses nos preguntamos donde quedaron esos días en que personajes de la talla de Adán Soria salieron a las calles, a los barrios y comunidades de Durango a firmar compromisos que todos sabíamos no eran posibles, pero que todos de una u otra forma queríamos que lo fueran.

En una buena jornada se llegaron a escuchar una decena de compromisos, que pavimento aquí, drenaje allá, una beca por acullá, un tren bala o un río si hacía falta, pero después de dos años y haciendo un balance real de lo que ha dejado esta administración municipal los desilusionados son muchos, pues son pocos (o al menos poco visibles) los logros sustantivos de esta administración.

Por el Durango que todos queremos, debemos ser francos y decir que no existe ninguna obra de alto impacto que provoque la generación de empleos o una derrama económica importante.

Las obras del municipio pasan por la rehabilitación de espacios públicos con recursos del gobierno federal y estatal, por domos que han pasado a ser las grandes obras de casi la totalidad de los Ayuntamientos del Estado, el cambio de luminarias, entre otras acciones costosas, pero que en nada cambian la imagen de nuestro municipio.

Sin embargo a dos años de gestión de Adán Soria queda pendiente el transparentar los programas que operan en el municipio capitalino con reglas de operación claras que permita a los duranguenses saber cuando tienen derecho a un apoyo y cuando no, ha faltado una policía preventiva que disminuya el índice delictivo del fuero común, pero lo más importante, falta obra pública.

Es justo reconocer que el alcalde ha lucido en algunos eventos de carácter nacional y por tener una administración gestora de láminas, escobas entre otros múltiples insumos, pero la realidad es que en un ayuntamiento como el nuestro el tema central debe ser la obra pública, pues de ahí parte la generación de empleo, el mejoramiento de nuestras avenidas y calles, el acceso a servicios de salud de quienes habitan en nuestras comunidades.

Ahora bien, en temas mucho mas sentidos no se ha hecho nada sustancial, pues ante la sequía que padecimos no se tiene sabido de la construcción de infraestructura que permita la captación y almacenamiento de agua, para garantizar al menos la cosecha de quienes viven en el campo y ni que decir de las calles de nuestra ciudad pues es sabido por todos lo molesto que año con año se vuelven los baches, pero esa no es la omisión, la omisión es haber tenido más de 12 meses de “secas” y en ningún momento prepararse para las lluvias, aún y cuando en época electoral uno de los compromisos fue pavimentar no sé cuantos miles de metros y si mi memoria no me falla, fue en campaña cuando inicio la pavimentación de algunas calles, pero solo en eso quedó, en un acto de campaña.

En fin, para muchos duranguenses Adán Soria ha quedado a deber, pero todavía tiene un año en el que puede gestionar una buena obra para Durango, a menos de que decida meterse de lleno a lo que será la renovación de la alcaldía, ya lo veremos.

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