Viento en popa

14/04/2011

Hay que empezar a tomar en serio al Guadalajara que, con el 1-2 de anoche frente al Toluca en el Nemesio Diez, disipa ya cualquier duda y se establece como una agradable realidad en plena recta final del Clausura 2011.

Para aquellos a los que los nombres, el promedio de edad y la trayectoria de su técnico todavía no les conjugaba con la grandeza obligada que debe tener Chivas, con la del cuadro protagonista que tiene siempre como meta ser de los que enciendan la liga, el triunfo frente a los Diablos Rojos debe eliminar dudas para darle a este equipo todo el mérito y colocarlo, por qué no, en esa lista de los firmes candidatos al título, aunque con la mención honorífica de hacerlo con una nómina infinitamente menor, en todos los sentidos, a las de los otros vanagloriados.

Es verdad que Chivas terminó pidiendo la hora, que se salvó en los últimos suspiros del encuentro entre salvadas de uno de sus mejores del partido, Luis Ernesto Michel, y un balón al palo, pero, al final de cuentas, fue una victoria más que justa para el cuadro tapatío que se paró con solidez ante un Toluca desesperado que ya liga cuatro encuentros sin triunfo.

El Guadalajara de José Luis Real está jugando buen futbol, demostrando ese justo equilibrio entre una sólida defensa, férrea, como muro infranqueable, y un ataque voraz a la hora de desdoblar, donde cualquiera se puede colocar en zona de peligro para tratar de hacer daño al arco rival.

En estas Chivas igual anota Marco Fabián, con la colaboración del cada vez más inseguro Alfredo Talavera, que Xavier Báez en una jugada tejida entre varios botines que tuvo su colofón con la ráfaga que mandó el mediocampista tapatío al fondo de las redes de los Diablos Rojos.

Toluca, por su parte, va en caída libre justo en el momento más prohibido, la cabeza de Sergio Lugo vuelve a pender de un hilo, así como también la calificación a la Liguilla por el título. Pero nada que no se hayan ganado a pulso los Diablos con un esquema que depende de sobre manera de la lucidez de Sinha, que no es poca, pero tampoco celestial como para acaparar el trabajo que deben realizar, a la par, otros 10. Así, con tan poco, ni siquiera el autogol de Héctor Reynoso sirvió para cambiarle la suerte a los escarlatas.

El cuadro mexiquense ha permitido que La Bombonera haya pasado de ser una de las aduanas más complicadas del futbol mexicano a un verdadero circo, donde el que se para domina a placer, sin que nadie haga algo por impedirlo.

Aunque, ya se dijo, contra estas Chivas poco se puede hacer. Seis partidos al hilo sin derrota, cuatro de ellos victorias, son la mejor credencial para empezar a tomar en serio a estas Chivas, para creer en este puñado de jóvenes y su técnico. Qué bueno por el Guadalajara, qué bueno por el futbol mexicano.

Chivas va por más

Cuatro victorias consecutivas no son suficientes para asegurar que Guadalajara ha alcanzado su mejor nivel, así lo dijo su técnico José Luis Real. “Estoy contento con el resultado mas no satisfecho. Me sorprendió que hayamos anotado cuando Toluca era mejor que nosotros”.

Agregó que “a Marco lo regresé a la titularidad porque se la ganó. Hablé con él hace 21 días y aceptó entregarse para sus compañeros”.

Milenio

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