A Del Toro le arrebatan su filme

27/06/2013

Guillermo del Toro asegura que seguiría editando ‘Pacific Rim’ por mucho tiempo más y ‘si un niño sueña con monstruos él ya es feliz’

Tres años se demoró Guillermo del Toro en terminar uno de los proyectos más significativos de su carrera:Titanes del Pacífico (Pacific Rim). El cineasta mexicano ha dicho en reiteradas oportunidades que dejó su alma en esta película (la ha disfrutado más de cien veces antes del estreno oficial) y no dudaría en seguir trabajando en ella para editarla aún más.

«George Lucas dijo una cosa muy cierta. Las películas no se terminan, se abandonan. A mí me la quitaron de las manos para poderla lanzar. Si ahorita me dices, ¿vuelves al cuarto de edición?, yo volvería mañana. Y si me dejas volver, seguiría y seguiría y seguiría y no acabaría nunca», dijo el creador de El Laberinto del Fauno.

Titanes del Pacífico es una cinta en la que gigantescos monstruos marinos conocidos como Kaiju (que significa bestia gigante en japonés) emergen de mares embravecidos y amenazan con destruir la humanidad. Las feroces criaturas -inspiradas en monstruos de las películas japonesas de los años 50 y 60-, destruyen todo lo que encuentran a su alcance en el mar y fuera de él: arrasan con barcos, puentes, rascacielos, centros urbanos, carreteras, camiones y personas.

Para destruirlos, los países más poderosos del mundo se unen y resuelven crear inmensos y poderosos robots llamados Jaegers(cazadores), piloteados cada uno por dos personas cuyas mentes están totalmente sincronizadas.

A lo largo de la mayor parte de la película, monstros y robots mantienen intensas peleas que dejan surcos de destrucción en la tierra. A medida que los Kaijus prosiguen con sus ataques, surgen dudas sobre la capacidad de los robots para destruirlos, hasta que casi cuando todo parece indicar una derrota absoluta las fuerzas que defienden a la humanidad acuden a un ex piloto (Charlie Hunnam) y una joven sin experiencia (Rinko Kikuchi), que se convierten en la última esperanza frente a un inminente apocalipsis.

«Para mí lo más bonito de la película es la idea de que juntos, lo mejor que nos puede pasar es unirnos. Que juntos podemos sobreponernos a todo, y separados no. La película tiene un aspecto profundamente humanístico, profundamente limpio y bello que es el lado donde todas las razas, todos los credos, todas las diferencias de opinión, todo se rebasa cuando la crisis lo amerita», explicó el realizador de 48 años sobre la cinta que se estrenará en México el 11 de julio,  un día antes que en Estados Unidos.

Saca a su niño interno

La idea de hacer la película se concretó cuando del Toro —conocido por crear ambientes tétricos y agobiantes o situaciones mágicas y fantásticas en sus filmes— recibió un documento de ocho páginas que Beacham había escrito. De inmediato se sintió identificado con la idea y aceptó ser coguionista, productor y director.

«Me habló directamente al niño que soy por dentro porque de niño yo crecí en México con todas las películas de los Kaiju,Godzilla y todo esto, y crecí con las series de televisión japonesas,UltramanUltraseven, todas las series animadas de robots, de monstruos. Entonces me hablaba directamente hacia esa infancia, que es algo tan importante en mis películas», dijo el cineasta en un intento por explicar qué fue lo que le atrajo del proyecto. «Ese sentimiento de poder ver el mundo con los ojos de un niño», indicó de forma pausada.

Del Toro considera que Titanes del Pacífico es una cinta para toda la familia, a pesar de que contiene escenas de intensas y extensas peleas entre los monstruos y los robots.

La Asociación de Cines de Estados Unidos (AAC, por su nombre en inglés) advierte a los padres que la película contiene escenas intensas de ciencia ficción y violencia y sugiere que los niños de menos de 13 años vayan a verla acompañados de sus padres o representantes.

Si un niño sueña con monstruos él ya es feliz

«Creo que es perfectamente una película para toda la familia porque no hay ninguna violencia en la película que tenga que ver en nada con el mundo real. No hay armas, no hay violencia física, no hay brutalidad. Lo que hay es este espectáculo que no tiene nada que ver con la escala humana», dice el director, tras destacar que es muy importante para él que los niños no sean expuestos solamente a un mensaje militarista.

«Es una película muy muy especial para mí, y es una de mis películas favoritas que he hecho», expresó, tras asegurar que nunca ha hecho una cinta «ni por dinero, ni por premios, ni por prestigio, ni por ningún motivo que no sea el absoluto y completo amor».

Aunque no tiene expectativas una vez que la cinta se estrene, destacó que «si un niño sale de Titanes del Pacífico soñando con monstruos, ya estoy feliz».

 

 

Excelsior

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