Año nuevo

9/01/2017

Al fin, estamos en el inicio del año 2017, dejando atrás en el espiral del tiempo espacio al 2016, año sumamente controvertido en la geopolítica nacional e internacional, en el cual el partido tricolor entra en el cuarto año del sexenio, si -de un controvertido sexenio, o más bien decepcionante, en el cual sigue siendo la premisa: “Para el presidente sólo existe México, pero NO los mexicanos”.

El gran error del presidente actual es haber dado mucha importancia a la administración y ninguna a la política, por cuidar circunstancias se olvidó del hombre, cuidar la macroeconomía, dejo de fincar condiciones para abandonar la extrema pobreza del pueblo, siempre comportándose como los Cesares de la Decadencia, mal heredado desde Iturbide, Victoria, del “quince dedos” López de Santana, de los protagonistas de la guerra de reforma, de Miramón, Miramontes y Juárez, Maximiliano y las huestes francesas, desembocando en la Época Porfiriana, en el cual hubo un desarrollo socioeconómico, no así en la generalidad del pueblo, era cuando el peso tenía mayor cotización que el dólar, virtud del Porfiriato que logra unos años de paz y de trabajo, por la vía de la dictadura, sin embargo ya en 1910 inspirado en los ideales del maderismo que habían arraigado fuertemente el campo mexicano, los Flores Magón, los Serdán etc., vuelve otra guerra civil cruenta, la Revolución Mexicana, donde el campo mexicano se derramaron hematíes de hermanos, héroes, verdaderos sólo Francisco Villa y Emiliano Zapata, hombres que empuñaron las armas por y para el pueblo, fuera de las boberías de los conservadores y liberales, eso sí, ellos pagaron caro su osadía, recordemos cómo fueron asesinados cobardemente, por los sectarios que tienen la función de zanjar a los verdaderos próceres de este país, una vez entre traiciones y visitas a la embajada yanqui, muerto Madero, expulsado Victoriano Huerta, asesinado Carranza, Obregón toma la batuta del país, y de nuevo inicia el ataque frontal de los liberales y conservadores, que inicia con el asesinato de éste, y llega el “Turco”, Plutarco Elías Calles, provocando la última guerra de nuestro país, cayeron muchos mexicanos por la intolerancia de los liberales, en fin, esta guerra acaba sin vencedores ni vencidos, es el México y su misticismo, que jamás será derrotado, parte de lo nuestro.

Posteriormente sigue el PNR, que ulteriormente cambia a PRI, donde hay conjunción de intereses, y se deja en el olvido ese distanciamientos de liberales y conservadores, donde se respeta y no se mezclan ideologías, y hay un desarrollo estabilizador de 71 años, si con muchos defectos pero con un aparente paz y justicia social, que nos vendieron con su maquinaria de marketing. Pero se acaba el encanto y en el 2000 con el voto, sacan a esos Tlatoanis de los Pinos y hasta 2012 aparece una luz en el camino, que sólo alcanzó a iluminar la esperanza del pueblo por escasos dos sexenios, la vieja premisa de nuestros políticos “No hay gobierno que funcione sin el aceite de la corrupción” y vuelve el “águila” a la silla imperial, pero esa águila ya no es águila, y la silla ni a banco llega, es lo que dejaron… Y la peor amenaza son los fantasmas de los Taylor, Poinsett de los Austin, y de los Houston ahora reencarnados en ese Trump, pobre México, con enemigos dentro y fuera.

“Vulnerant omnes; ultima necat” Todas nos hieren; la última nos mata.
Correo electronico:tomymx@me.com

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