Conoce emociones inexploradas que viven en ti

20/01/2010

Estos sentimientos no son tan sencillos de identificar; sin embargo, se experimentan día a día y ayudan al organismo a reaccionar ante los distintos estímulos externos.

Las emociones son estados afectivos que experimentan todos los seres humanos; su principal función es adaptar al organismo al contexto que lo rodea. Por lo general, las emociones se acompañan de un cambio fisiológico o endocrino menciona el portal psicoactiva.com.

Hasta el momento los científicos han identificado seis sentimientos básicos que identifican estados internos personales como deseos, motivaciones y necesidades. Estas emociones son la ira, miedo, tristeza, aversión, sorpresa y alegría.

El sitio NewScientist publicó un artículo en el que, basado en diferentes investigaciones, menciona cinco emociones que han sido poco exploradas y que están presentes en la mayoría de las personas: la elevación, el interés, la gratitud, el orgullo y la confusión.

Elevación. El profesor de psicología social de la Universidad de Virginia, John Haidt, ha etiquetado con este nombre a la sensaciones fisiológicas que acompañan un momento de inspiración como una fuerza en el pecho o un sentimiento de querer salir a actuar y cambiar las cosas.

Haidt llevó a cabo un experimento con oxitocina, una hormona relacionada con el insitito paternal y con la producción de leche materna, para demostrar las reacciones que se incluyen en la elevación. El experimento consistió en mostrar a un grupo de mujeres, en período de lactancia, un testimonio televisivo de una madre que ha podido salir adelante a pesar de las adversidades. Después de ver el programa, tuvieron un acercamiento más amoroso con sus hijos.

Estas investigaciones demostraron que esta emoción está relacionada con la inspiración de hacer cosas por los demás, de abrirse a las “sensaciones” de otros y sentirse capaces de mirar al mundo de diferente forma.

Interés. Esta emoción hace que las personas se motiven para aprender, no por ganar más dinero ni para tener una mejor posición laboral, sino por el simple deseo de aumentar su conocimiento. Menciona el psicólogo Paul Silvia de la Universidad de Carolina del Norte, en Greensboro.

Esta curiosidad se despierta con mayor fuerza en momentos en los que el mundo tiene tantas cosas nuevas que las personas sienten la necesidad de conocer qué es lo que ocurre a su alrededor. Otra característica que hace posible clasificarla como emoción es que al igual que las básicas puede asociarse a patologías o aberraciones. En este caso, el deseo extremo por aprender más cosas, derivará en una actitud compulsiva.

Gratitud. Al igual que las emociones básicas, este sentimiento lleva a las personas a la acción; a tratar de actuar en compensación de algún gesto gentil que se ha recibido. Los estudios recientes, sin embargo, demuestran que esta emoción es más profunda.

Las psicólogas Sara Algoe y Barbara Frierdrickson coinciden que este sentimiento es vital para la armonía social a nivel de relaciones personales y de grupos. Alimentarlo permite que acciones como el altruismo, mejore las relaciones laborales e, incluso, impulsa la disminución de delitos y pérdida de recursos.

Orgullo. Es una emoción ambivalente. En su lado positivo se refiere a la sensación de bienestar y satisfacción que derivan de un logro alcanzado. La psicóloga Jessica Tracy, investigadora de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver, se ha centrado en el estudio de esta emoción.

En general, es un sentimiento que se manifiesta en el aspecto físico de la persona y, aunque el rostro no juega un papel determinante a la hora de identificarlo, al postura y los movimientos son notorios. Estos mismos movimientos, que identifican al sentimiento como la postura erguida del tórax y la cabeza, han sido estudiados en tribus aisladas por lo que no necesita ser aprendida socialmente.

Confusión. El profesor Dacher Keltner de la Universidad de California, en Berkeley, menciona que es la sensación de que el medio no brinda la suficiente información o que la que otorga no es clara. Es una emoción que pertenece al mismo grupo del interés y la sorpresa, que tienen su base en el conocimiento.

La confusión hace que la persona advierta que la manera en que las cosas se están procesando a nivel intelectual no funciona y que el modelo mental con el que se hace frente al mundo no es el adecuado, lo que motiva al cambio de estrategias y modelo mental.

El Universal

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