Japón será el basurero nuclear de GB

21/01/2010

Un cargamento de residuos nucleares altamente peligrosos se dirige desde el Reino Unido a Japón gracias a un acuerdo por el que se reducirá en casi un 40% la basura nuclear que almacena actualmente este país.

Foto: Internet

Después de años de planificación se puso en marcha este miércoles el programa destinado a repatriar las 925 toneladas de residuos nucleares de origen extranjero a Japón y otros cuatro países, informa hoy el diario «The Times».

Fuertemente protegidos, 28 recipientes de acero fueron trasladados primero por ferrocarril desde la planta de Sellafield, en Cumbria (noroeste de Inglaterra), donde habían sido almacenados provisionalmente desde los años noventa, hasta el puerto cercano de Barrow-in-Furness.

Allí fueron cargados en el «Pacific Sandpaper», un barco de doble casco construido especialmente para ese tipo de transportes, que está protegido por guardias armados durante su viaje de entre seis y ocho semanas hasta Japón.

Ese cargamento inicial es el primer transporte de mil 850 recipientes de residuos nucleares almacenados en Sellafield, que serán devueltos a Japón, Alemania, Italia, Suiza y Holanda de aquí al año 2020.

La ruta marítima precisa y otros detalles del viaje se han mantenido en secreto en un intento de prevenir actos de piratería o terrorismo nuclear, lo que no tranquiliza, sin embargo, a los grupos antinucleares.

«Ese envío muestra la locura del comercio de residuos nucleares. Ahora se nos obliga a escoger entre mantener al Reino Unido como basurero atómico o proceder a diez años de transportes nucleares con el consiguiente riesgo medioambiental y de terrorismo», denunció Jean McSorley, de Greenpeace.

Por el contrario, Rupert Wilcox-Baker, de International Nuclear Services, la empresa que supervisa las operaciones, desestimó esas críticas y dijo que los buques que transportan los residuos están construidos de acuerdo con las normas internacionales más exigentes.

«Llevamos cuarenta años encargándonos de transportes nucleares y nunca hemos sufrido ningún escape de radiactividad», aseguró.

Los residuos nucleares llegaron al Reino Unido en virtud de contratos firmados por este país en los años setenta y ochenta por los cuales los británicos se comprometían a procesar las varillas nucleares gastadas en los programas atómicos de tipo civil de otros países.

Ese material, consistente en isótopos que seguirán siendo altamente radiactivos hasta dentro de 100.000 años, es devuelto ahora a los países de origen.

El proceso de repatriación debía haber comenzado hace diez años, pero diversos problemas relacionados con la planta de Sellafield y desacuerdos de tipo comercial forzaron su retraso.

Japón, tradicionalmente el más importante cliente de los servicios británicos de residuos nucleares, proyecta almacenar provisionalmente los suyos en la instalación nuclear de Rokkasho porque, al igual que el Reino Unido, carece de un depósito permanente.

Excélsior

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