Más sabe el diablo por viejo… que por diablo

4/02/2011

El popular refrán de «más sabe el diablo por viejo..» tiene ya un sustento científico.: una investigación de la Universidad de Berkeley, en California, Estados Unidos, revela que las personas mayores de 60 años desarrollan una habilidad que denominan inteligencia emocional.

Esta consiste en encontrar respuestas al ver el lado positivo de las cosas ante situaciones adversas, de gran presión y estrés. Es común que las personas mayores de edad sean más sensibles y vulnerables ante situaciones cotidianas y lloren al ver una película, recibir un regalo o ante palabras emotivas.

Robert Levenson, investigador de la Universidad de Berkeley, aseguró que las personas mayores de 60 años demostraron haber desarrollado más la inteligencia emocional que daa este segmento de la población una ventaja respecto al resto en el momento en que se les expone ante situaciones de estrés.

«Conforme envejecemos conectamos mejor las ideas con los sentimientos, lo cual provoca que tomemos mejores decisiones», explicó el investigador.

El estudio se basó en la observación del comportamiento de 144 adultos clasificados en tres categorías: 20, 40 y 60 años, a los cuales se les sometió a una serie de pruebas de estrés para ver cómo reaccionaban ante distintas circunstancias.

Los resultados arrojaron que las personas mayores de 60 años resultaron ser mejores al momento de realizar análisis de eventos adversos, ya que éstos se involucraban más en la situación y tomaban mejores decisiones.

En tanto, la gente más joven, con la intención de ser objetiva en su análisis, omitía la parte desagradable, lo cual provocaba que el análisis no se pudiera realizar por completo.

«Conforme crecemos nuestro sistema nervioso se sintoniza mejor ante las relaciones interpersonales, somos más perceptivos y sensibles», dijo Levenson.

Por ello, justifica la investigación que las personas de la tercera edad sienten mayor empatía ante sucesos desagradables y son más susceptibles al llanto o a la tristeza, pero no a la depresión.

Mayor empatía La teoría de la inteligencia emocional se basa en la habilidad de las personas para desarrollar competencias cognoscitivas de empatía con otros.

«Al momento de realizar evaluaciones para resolver algún problema, los viejos sintetizan los hechos a través del conocimiento que les precede. Mientras tanto, las personas más jóvenes en su intento por ser objetivas, desglosan los elementos y realizan análisis individuales», explicó Levenson.

Según la investigación, la gente más joven suele basar sus decisiones y comportamientos conforme a una función ejecutiva, para lo cual significa el uso de la parte prefrontal del cerebro, responsable de la memoria, planificación, administración y control de los impulsos. Esta capacidad disminuye a medida que las personas envejecen. «La supresión del comportamiento es una práctica común en la vida cotidiana de las personas donde se tienen que respetar reglas y normas en la escuela, el trabajo y la sociedad en general», mencionó el investigador de Berkeley.

En tanto, las personas mayores, al desfogar sus emociones con mayor frecuencia, tienen una menor supresión del comportamiento y no reprimen las respuestas emocionales que manda el cerebro.

Más sensibles

De esta forma, contrario a la creencia popular, mayor sensibilidad a situaciones de tristeza no indican un mayor riesgo de depresión en las personas. Por el contrario, podría significar un signo de salud mental ya que son personas que no reprimen sus sentimientos, lo cual da mayor claridad a las ideas.

Así que la próxima vez que algún familiar de avanzada edad quiera dar un consejo, será una buena idea escucharlo ya que podría ser la respuesta emocionalmente correcta e inteligente que dé fin a problemas que parecieran difíciles de resolver.

Excélsior

Deja tu comentario

Más información sobre:

loading...

Suscríbete y recibe las noticias en tu correo

* Obligatorio