PRI dejará de gobernar a 5 millones; tan sólo en 15 municipios perdidos

9/07/2013

 

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de julio.- En las elecciones del domingo pasado, el PRI dejó ir ante la oposición un total de 126 municipios, aunque recuperó otros 84, de acuerdo con los resultados preliminares.

La población que dejará de gobernar el PRI en los 15 municipios más grandes de los que perdió asciende aproximadamente a cinco millones de personas.

De acuerdo con los resultados electorales de las 14 entidades, el saldo final es de 42 alcaldías menos para el PRI.

Esos municipios son Mexicali, Aguascalientes, Saltillo, Matamoros, Nuevo Laredo, Monclova, Córdoba, Ciudad Acuña, Papantla, Boca del Río, Rosarito, Tlaxcala, Las Choapas, Izúcar de Matamoros y Alvarado.

En contraparte, entre los ayuntamientos que recuperó, destacan Benito Juárez (Cancún) y la ciudad de Oaxaca, cuyas poblaciones sumadas llegan casi al millón de habitantes.

En entrevista con Grupo Imagen Multimedia, el líder nacional del PRI, César Camacho Quiroz, consideró que el PRI tuvo buenos resultados, al asegurar que obtuvieron 55% de los cargos en disputa y se impusieron en la mayoría de procesos donde se eligieron diputados locales.

Aseguró que aventajan en diez u once congresos estatales “que son por los que al final van a pasar las reformas constitucionales que este país necesita, muchas de las cuales se han incubado o se conseguirán en el Pacto por México”.

Arrebatan a priistas 126 alcaldías

El Revolucionario obtuvo 84 municipios en donde su poder estuvo diezmado: Zacatecas, Quintana Roo y Chihuahua.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió 126 municipios que gobernó en los últimos tres años, principalmente en Aguascalientes, Puebla y Veracruz, aunque ganó 84 alcaldías en entidades donde su poder estaba mermado, como en Quintana Roo, Chihuahua y Zacatecas.

El saldo del PRI, con base en los resultados de los programas de resultados electorales de las 14 entidades donde se realizaron comicios el pasado domingo es de 42 alcaldías menos.

Por estado, se observa que en Aguascalientes perdió su hegemonía. Tenía presidentes municipales en toda la entidad y ahora sólo se queda con Cosío, Tepezolá y San Francisco Romo; perdió frente a la alianza PAN-PRD los municipios más importantes: Aguascalientes, Calvillo y Jesús María.

El Partido Nueva Alianza le arrebató los municipios de Asientos, Pabellón de Arteaga y San José Gracia, mientras que el PT le ganó Rincón de Romos y El Llano.

El saldo electoral a escala municipal en el PRI fue negativo en Aguascalientes, aunque a nivel de Congreso estatal mantuvo la hegemonía, porque con su aliado Partido Verde obtuvo diez distritos frente a siete que ganó la coalición PAN-PRD y uno del Partido Nueva Alianza.

En Baja California, donde hace tres años se llevó la mayoría de las posiciones, en esta ocasión perdió los municipios de Mexicali y Playas Rosarito, también frente a la alianza PAN-PRD y su dominio en el Congreso se vio mermado, porque el PAN-PRD ganó diez distritos y el PRI-Verde sólo siete diputaciones.

Con base en el listado oficial del PRI sobre las presidencias municipales que pertenecen a sus militantes y que están actualizadas al 27 de junio pasado, en Chihuahua los suyos sólo encabezaban dos municipios, pero ahora hizo tres combinaciones de alianzas para lograr triunfos en 54 alcaldías, frente a 15 triunfos del PAN, que en este caso compitió solo. Así, el balance en esa entidad es positivo.

Otra pérdida

Otro estado donde tuvo una disminución en el número de alcaldías que gobernaba es Coahuila, pues de 31 pasó a 25; entre las que perdió están Acuña, Frontera, Monclova, Morelos, Sabinas y Saltillo, aunque conservó una de las ciudades más importantes, como es el caso de Torreón.

En Puebla el priismo tuvo un pobre desempeño de todo el proceso electoral, pues sólo logró 4 distritos para el Congreso.

Durango se convirtió en un espacio priista casi en su totalidad. Además de ganar los 30 distritos, con lo cual se llevó carro completo en la elección del nuevo Congreso, aumentó su poder en las alcaldías de 21 que tenía a 32 que ganó; sin embargo, en el reacomodo se observa que seis municipios que eran gobernados por el priismo ahora están en manos de su oposición.

San Pedro del Gallo, que ahora tiene el Partido del Trabajo; Nuevo Ideal, Pueblo Nuevo, Guanaceví y Ocampo que se quedaron para el PAN, así como San Dimas, que fue para Movimiento Ciudadano, con Alma Reyes, hija del candidato asesinado.

En Hidalgo sólo hubo elecciones para diputados estatales y el PRI logró el triunfo en todos ellos; en consecuencia, para los esfuerzos electorales del PAN y el PRD esa entidad resultó un fracaso.

En Oaxaca el PRI sufrió un golpe electoral, pues ahí gobernaba 72 municipios y ahora lo hará en 57; es decir, perdió 15; sin embargo, ahí logró un triunfo cerrado en la capital, que le arrebató al PAN.

En el Congreso local, el PRI no tuvo un saldo tan negativo, pues al cierre del programa de conteo preliminar se observa que de las ocho diputaciones de mayoría relativa que tuvo ahora tendrá 11; en contraste, la alianza formada por el PAN-PRD y el PT se queda ahora con el primer lugar con 14 curules; en el saldo distrital el priismo perdió tres y ganó seis posiciones.

Pero en Puebla el desempeño priista fue el de mayor fracaso.

En el Congreso sólo tenía cuatro distritos, frente a 22 que logró la alianza encabezada por el PAN y el PRD.

A escala municipal el descalabro fue fuerte. Ahí perdió 51 municipios, y 85% de esas posiciones las perdió frente a la alianza PAN-PRD, pero también frente a partidos de los llamados chicos como el PT, Movimiento Ciudadano y el PSI; entre los municipios que le arrebataron están Zacapoaxtla e Izúcar de Matamoros.

Otro estado donde mermó posiciones fue Tamaulipas, gobernaba 35 alcaldías y el PAN lo derrotó en Matamoros, Nuevo Laredo, Antigua Laredo, Mainero, Mier, Miguel Alemán y Maquihuana, mientras que se quedó con nueve diputaciones de mayoría.

A ese estado se suma Tlaxcala, una entidad que el PRI recuperó hace tres años y logró importantes triunfos. Ahora, sin embargo, su saldo es negativo, pues de los 28 municipios que gobernaba ahora se quedó con 16, y entre los más importantes que perdió están Tlaxcala que es la primera vez que se la arrebatan; Zacatelco y Calpulalpan, todos ellos a manos del panismo; a nivel de diputados pasó de nueve a diez de mayoría.

Resultados mixtos

Una entidad más con saldos mixtos para el PRI es Veracruz, pues según la lista oficial de alcaldías que presidía tenía 81 y ahora tiene el triunfo en 79; sin embargo, en el universo de las presidencias municipales se observa que fueron varias de las 81 que tenía las que perdió, como son los casos de Acatlán, Acula, Alvarado, Amatitlán, Apazapan, Aquila, Boca del Río, Córdoba, Tlacotalpan, Papantla y Cacaxtla, que perdió frente al PAN.

Ante el PRD perdió Calcahuaco, Colipan y Las Choapas; ante el PT Astecingo, y Cosuatlán de Carvajal, en tanto que Catemaco lo perdió con Alternativa Veracruzana.

En esa entidad logró mantener el dominio de municipios como Tuxpan, Perote, Poza Rica, San Andrés Tuxtla y Tecolutla, mientras que el resultado en materia de Congreso le permitió tener 25 triunfos distritales.

Ante estos resultados, el PRI obtuvo saldos altamente positivos en Quintana Roo. Hace tres años sólo ganó Chetumal, Cozumel y Solidaridad; ahora su dominio se extiende a todo el estado, pues ganó Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Tulum, Benito Juárez, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas, y se los quitó tanto al PAN y al PRD.

Otro saldo positivo es el que logró en Sinaloa, donde gobernaba nueve municipios y ahora llegó a 13; perdió Guasave, a manos de la alianza conformada por el PAN y el PRD, y no pudo recuperar Mazatlán y Angostura, que ya tenía el PAN; en el Congreso estatal ganó 21 posiciones frente a tres que obtuvo la alianza Ganas Tú.

En Zacatecas coronó su victoria con el triunfo en Fresnillo, prácticamente patentado por la familia del diputado Ricardo Monreal, que ha sido gobernada por él y dos de sus hermanos; ahora es del PRI, junto con otros diez municipios, por lo cual el PRI pasó de dominar en 25 a 36 alcaldías, amén de aumentar a 13 el número de diputados electos por el voto directo de los ciudadanos.

Abstencionismo, el gran ganador

En diez de las 14 entidades donde hubo comicios el pasado domingo el abstencionismo fue el gran ganador al no acudir a las urnas ni la mitad de los electores.

Asimismo, la falta de interés por parte de la ciudadanía en ir a sufragar fue menor en 11 estados, respecto de una elección anterior similar, mientras en tres casos aumentó la participación, de acuerdo con datos de los institutos estatales electorales.

BAJA En estados donde el dominio priista fue mayor, como en Chihuahua, Durango e Hidalgo la participación ciudadana retrocedió.

Hidalgo (60 por ciento), Puebla (55 por ciento), Quintana Roo (68 por ciento), Chihuahua (64 por ciento), Durango (57 por ciento), Sinaloa (53 por ciento), Tamaulipas (54 por ciento), Veracruz (60 por ciento), Baja California (61 por ciento) y Aguascalientes (51 por ciento) el abstencionismo superó la mitad de los inscritos en el padrón electoral local.

En contraparte, en Tlaxcala el nivel de abstencionismo fue de 46 por ciento, mientras en Zacatecas de 43 por ciento, en Coahuila de 46 por ciento y en Oaxaca de 49 por ciento.

Si se comparan las cifras del pasado domingo con las de una elección previa, se tiene que en Baja California, en 2010 el desinterés por votar fue de 66 por ciento, mientras el 7 de julio alcanzó 61 por ciento, una cifra menor si se toma en cuenta que en el estado también se eligió gobernador.

En Tlaxcala, el abstencionismo se redujo de 47 por ciento en una elección previa, a 46 por ciento; en Coahuila pasó de 51 por ciento a 46 por ciento, y en Tamaulipas de 56 por ciento a 54 por ciento.

Retrocesos

Las entidades donde la participación ciudadana va a la baja son 11. En Hidalgo, donde se renovó el Congreso local, pasó de 52 por ciento en 2010 a 60 por ciento este año.

En Puebla fue de 43 por ciento, contra 55 por ciento el domingo pasado; en Oaxaca alcanzó 49 por ciento, mientras en 2010 fue de 41 por ciento.

Asimismo, en Quintana Roo, el incremento fue marginal, al pasar de 67 por ciento a 68 por ciento. Al respecto, la Coparmex en la entidad identificó algunas causas del abstencionismo: poca credibilidad en los políticos, miedo que generan los partidos y falta de cultura cívica.

La tendencia a la baja en la participación electoral de los zacatecanos persiste al pasar de 41 por ciento a 43, según el Instituto Electoral del Estado.

Catalina Soto Acosta, consejera presidenta del organismo, atribuyó la baja participación a la inseguridad o miedo de la gente, así como al clima.

Factor violencia

Otras entidades donde la participación ciudadana cayó debido en parte a la inseguridad fueron Chihuahua, al pasar de 61 por ciento a 64 por ciento; Durango, donde en 2010 votaron 53 por ciento de los ciudadanos, mientras en 2013 la cifra alcanzó apenas 43 por ciento.

Sinaloa, estado donde antes de las elecciones se registraron actos violentos contra integrantes de partidos políticos, la participación ciudadana fue de 58 por ciento en 2010, contra 47 este año.

En Aguascalientes el abstencionismo también creció al pasar de 46 por ciento a 51 por ciento, mientras en Veracruz se incrementó de 41 por ciento a 60 por ciento de 2010 a 2013.

Fuente: Excelsior

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