La nueva ley despertó comentarios y artÃculos de opinión que apuntan a los partidos nacionalistas y a los más radicales como los mayores beneficiarios del texto.
El plan del primer ministro israelà BenjamÃn Netanyahu de introducir una ley que permita votar a los israelÃes expatriados, actualmente incapacitados para ello, ha levantado la polémica entre los partidos de izquierda y de la oposición.
La nueva ley, que encabezaba los titulares de la prensa local israelà este lunes y cuya elaboración fue confirmada este martes por un portavoz del gobierno, despertó comentarios y artÃculos de opinión que apuntan a los partidos nacionalistas y a los más radicales como los mayores beneficiarios del texto.
Aunque el portavoz de gobierno Mark Regev aseguró hoy que la propuesta sigue sin haber sido presentada oficialmente, el ministro de Asuntos Exteriores, Avigdor Lieberman, del partido ultranacionalista Yisrael Beitenu, aseguró que la legislación estará lista en abril.
La ley podrÃa tener grandes efectos en el proceso electoral. En las últimas elecciones celebradas en febrero de 2009 se calcula que hasta 500.000 israelÃes que se encontraban fuera del paÃs no emitieron su voto, siendo los diplomáticos y los soldados de infanterÃa de marina las únicas excepciones.
Lo que Netanyahu calificó como un paso hacia el “refuerzo y una mayor conexión de Israel”, ha despertado crÃticas desde los partidos de la oposición.
“El derecho a determinar el destino de Israel deberÃa estar en las manos de quienes viven en el paÃs y están preparados para afrontar la carga que conlleva su decisión en las elecciones. Para lo bueno y para lo mano”, dijo Tzipi Livni, lÃder del partido de la oposición.
Su formación, la centrista Kadima, ya ha emitido una moción de censura sobre la cuestión.
“Lo más apropiado es que el liderazgo y la imagen del paÃs sean determinados por quienes viven en él”, dijo por su parte el parlamentario Haim Oron, del partido liberal izquierdista Meretz.
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