Tengo Jóvenes amigos priistas, panistas, perredistas, verdecillos y uno que otro petista. Constituimos parte de esa generación que nos ha hecho testigos y protagonistas de cambios tan inusitados, no solo en nuestro país, sino en el Durango. Se ha concedido que tengamos mayor libertad de decisión y acción, lo cual nos permite ampliar nuestras oportunidades de participación y decisión política. Damos nuestro mejor esfuerzo y apasionada dedicación para lograr que la sociedad se convenza que el partido político en el que militamos es el que cuenta con la mejor ideología social y Filosofía política. Y no de mezcolanzas de alianzas “contra natura”. No importa el partido en que estés participando, todos los jóvenes comparten aspiraciones y anhelos. Mostramos nuestra simpatía sin prejuicios. Sus palabras pueden influenciar decisiones familiares o simpatías colectivas. Ahora más que nunca, un político veterano, ruco, serio, inspira desconfianza. La sociedad quiere jóvenes políticos profesionales y que se muestren cálidos y no distantes, que no alcancen notoriedad con discursos reciclados y en cambio apelen al mensaje sencillo y claro. La actitud es un factor decisivo para el crecimiento político. La soberbia erosiona la aceptación de la ciudadanía. La Intransigencia apolilla la posibilidad de dirigir eficientemente un equipo. Debemos reconocer con humildad, que, en cualquier conflicto de la organización, nosotros debemos aportar algo al respecto; por lo cual tenemos que participar para superar esta situación y evitar una crisis que distorsione la convivencia y el trabajo, principio básico en los movimientos y estrategias políticas, que el político viejo, torpe y anacrónico, que ni siquiera entiende que no son eternos, que también se mueren. No hay peor muerte que la que sucede en vida. El político agoniza cuando se aferra a modelos que ya no responden a lo actual, cuando se niega a cambiar y comprender los nuevos problemas que vivimos, cuando objeta la participación de jóvenes y mujeres, cuando se cree el impulsor del cambio y no se da cuenta que la sociedad cambió antes que él. Debemos ser congruentes y estar preparados para estar y para saber cuándo ya no estar y retirarse con dignidad. Ahí vendrá el cumplimiento de otro compromiso: promover y apuntalar la participación de jóvenes como lo hicieron con nosotros. Parte importante de nuestra realización es contribuir a formar cuadros. Y además nuestros votos definen el triunfo de los candidatos…Potiusamicumquamdictumperdere.“Más vale perder un amigo que dejar de decir una agudeza”. Jóvenes Volver A Pensar
Tomas Bermúdez Izaguirre
Correo electrónico:tomymx@hotmail.com










