La reforma elaborada por el Centro de Estudios de Derecho e Investigaciones Parlamentarias de la Cámara de Diputados, parte del análisis sobre lo ocurrido en las pasadas elecciones presidenciales y destaca que México no aguanta ni política ni financieramente un proceso similar.
En rueda de prensa, el diputado federal Alfredo Ríos Camarena explicó que la reforma pretende que el dinero no sea el factor fundamental de la política mexicana y que a partir de ello se destruya o se haga ganar a un candidato.
La reforma plantea reducir a sólo cuatro meses las campañas de candidatos a la Presidencia de la República; a dos meses para los aspirantes al Senado y a 45 días para diputados federales, detalló el legislador del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
En el Palacio Legislativo de San Lázaro, Ríos Camarena detalló que la reforma también prohibiría que el gobierno federal utilice los tiempos fiscales y oficiales durante las campañas, los cuales serían utilizados por partidos y candidatos.
Destacó que los abanderados y los institutos políticos no podrán contratar tiempos con las televisoras y el Instituto Federal Electoral (IFE) se encargará de repartir dichos tiempos, a fin de evitar la entrada de recursos privados y de procedencia ilícita.
La reforma, avalada también por Camerino Márquez Madrid, del Partido de la Revolución Democrática (PRD), y por Jorge Zermeño, de Acción Nacional (PAN), destaca que se ahorrarían dos mil 500 millones de pesos en las elecciones federales de 2009 y 2012.
Ríos Camarena recordó que en las campañas electorales de 2006 al menos 72 por ciento de los más de cinco mil millones de pesos que se gastaron fueron utilizados en la compra de espacios en radio y televisión.










