Yo también #SOY 17

28/06/2014

No, ni subversivo (palabra en desuso por la autoridad), ni me preocupo que me acusen de “disolución social” enarbolando, Si-el movimiento de la huelga nacional de Médicos Residentes en el Hospital General de México allá en 1981, años épicos aún bajo diferentes ideologías nos logramos unir todos por la defensa del Médico Residente, (el cual es un profesional de la medicina que se logra presentando un examen nacional de donde se seleccionan por su alta capacidad, alrededor de 1 600 médicos anualmente, de un universo de 35 000 médicos [al menos en el II examen nacional] los que ofrecemos nuestros curriculum a las diferentes institutos de Salud del país, para trabajar 4 o 6 años dependiendo de la especialidad, a jornadas como a un servidor de 24h x 24h de trabajo/descanso, en los célebres servicios de urgencias y terapia del HG de México) Claro por un salario siempre no ideal y prestaciones sociales que se lograron en ese movimiento y la inclusión de nosotros en la ley federal del trabajo, como “trabajadores en formación” realmente si valió la pena hasta la intimidación de los vestidos con trajes obscuros y corrientes, “guaruras” de quien sabe quién, y de aquellas reuniones del estira y afloje con el Lic. Ruiz Massieu, en aquel entonces oficial mayor de la SSA en representación secretario de salud, y claro salimos y nos exhibimos y tomamos la calle por una Causa Justa. Así como apoyamos a este movimiento el llamado por las redes sociales YO SOY #17, donde de nuevo la represión legaloide burocrática quiere tomar como rehén al médico, para así camuflar las insuficiencia de material, personal, insumos, tecnología del sistema de salud oficial. Cuando más idealista es el médico es en la época de la residencia en el momento que su conducta obsesiva se hace más patente, con el enfermo difícil o con alguna enfermedad no evidente, vemos y hacemos reuniones entre todos los médicos residentes o de “base” para llegar a la presunción de un diagnóstico, horas lectura y discusiones leer y re-leer tomografías, resonancias, exámenes, re-explorar al paciente entre los médicos para tratar de acertar al diagnóstico, y desgraciadamente los procesos patológicos son tan disímbolos que acarrean a una falla orgánica múltiple que acaba la vida del paciente, y he visto durante años ojos silenciosos inundados de lágrimas de mis residentes, ante la impotencia como ser humano y medico cuando exhala el enfermito su último aliento, o el frío monitor nos muestra una línea isoeléctrica y viene el dilema con el respirador, en fin triste escena hospitalaria que los clínicos vivimos a diario, y la tragicomedia no termina ahí, tenemos a los dolientes que nos ACUSAN que nuestra impericia o no sé qué palabra inventaron los “leguleyos” y somos “juzgados” por personas que ni siquiera conocen donde está el corazón, menos el cerebro, como si cada médico se hubiese encarnado Esculapio (Dios de la medicina, Roma) o que bueno que tuviéramos la mano iluminada del Mártir del Golgotha para alejar la muerte de todo niño, adulto o anciano que trémulamente amenaza la maldita muerte y cerrar su ciclo biológico ya sea en tiempo o prematuramente y como familiar la perdida es difícil de aceptar. Pero porque: ¿contra del médico?… Noviembre 27 1964, me comentaba mi padre (también medico) dos centenas de médicos forman la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos, para reclamar mayores prestaciones del ISSSTE, IMSS y SSA. Dos horas después, todos los integrantes de esta nueva asociación son fulminantemente cesados A partir de este día el movimiento de los médicos comenzará a crecer. El cuerpo médico del Hospital General de México se unirá a los paristas y el día 2 de diciembre se iniciará con fuerza el movimiento médico independiente de los sindicatos burocráticos del sector salud; en cada centro hospitalario se organizarán comités de huelga y de prensa encargados de presentar sus demandas, entre ellas, la reinstalación de los cesados sin represalias posteriores y la mejoría en los sueldos, becas y prestaciones que se otorgan a quienes siguen la carrera hospitalaria, así como la no injerencia de políticos y líderes en la rama médica hospitalaria. El día 8 siguiente, se unirán a la huelga el Centro Médico Nacional y el Hospital de La Raza. Al otro día, durante un mitin en la plaza de la Constitución, los paristas serán recibidos por el presidente Díaz Ordaz “como caso excepcional”, quien les señalará que el camino adecuado es resolver el conflicto en sus dependencias y menciono ¿Señores médicos, sus puestos los están esperando en los hospitales, en las clínicas, en los laboratorios, en los quirófanos! Invoco su sentido de solidaridad humana para que vuelvan inmediatamente al lado de los enfermos que se debaten, víctimas inocentes, entre el dolor y la muerte” y todavía le contestamos: Sr. Presidente denos los materiales, insumos, PERSONAL SUFICIENTE para los hospitales, medicinas, etc… Petición aun válida para el actual Sr. Presidente y también a nuestros usuarios estamos hartos y molestos con el estigma de ser tratados como criminales y homicidas cuando nosotros no podemos alterar el fin último de una vida, no tenemos divinidad, pero si tenemos el deseo de salvar una vida y realmente tenemos la mística, caridad y el espíritu de servicio, sigo insistiendo el Ser médico no es una profesión. ES UN APOSTOLADO. “Promissio boni viri est obligatio” La promesa de un hombre honrado es una obligación.

Tomas Bermúdez Izaguirre
Correo electrónico:tomymx@me.com

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