México perfila liderazgo en América Latina

9/03/2013

El presidente Enrique Peña Nieto llamó a los mandatarios de América Latina a superar diferencias e impulsar la unidad en la región.

El presidente Enrique Peña Nieto hizo un llamado para que los gobiernos latinoamericanos superen sus diferencias con el objetivo de fortalecer la región.

Al término de su participación en el funeral del presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías, el mandatario federal dijo que “queda de manifiesto la voluntad que hay para que construyamos de esta región una que esté más unida.

“(Hay voluntad para que América Latina) trabaje incansablemente por la paz de los pueblos hermanos y porque, más allá de las diferencias de orden ideológico que pudiera haber, sin duda, siempre habrá objetivos o propósitos compartidos que unan a todos los pueblos de esta región.”

Si bien el propósito del viaje de Peña Nieto a Caracas fue el de rendir homenaje al fallecido mandatario sudamericano, como igualmente lo hizo al menos una treintena de presidentes y jefes de Estado, para analistas y expertos consultados significa que México tiene una nueva política de acercamiento con la zona.

El propio Presidente de México señaló antes de asumir el cargo que América Latina “es una tarea pendiente”.

Para el embajador Andrés Rozental, ex subsecretario de Relaciones Exteriores y ahora consultor de empresas internacionales, “el nuevo gobierno está deseoso de abrir una nueva etapa en nuestras relaciones con
la región”.

Shannon O’Neil, del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York (CFR, por sus siglas en inglés), afirma que si bien el interés primordial de México está en el norte, el país “puede jugar un papel significativo en Latinoamérica”.

Efectos

1.- La postura del presidente Enrique Peña Nieto ofrece la oportunidad para que México sea de nuevo protagonista en América Latina.

2.- La diplomacia de México podría sumar esfuerzos en tareas conjuntas como, por ejemplo, el combate al crimen organizado regional.

Peña Nieto busca mayor unidad en América Latina

Después de participar en las exequias en honor a Hugo Chávez, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, expresó que entre las naciones latinoamericanas hay convicción de que puede alcanzarse una mayor unidad, más allá de las diferencias.

“Creo que queda de manifiesto la voluntad que hay para que construyamos de esta región, una que esté más unida, que trabaje incansablemente por la paz de los pueblos hermanos de esta región, y porque más allá de las diferencias de orden ideológico que pudiera haber, sin duda siempre habrá objetivos o propósitos compartidos que unan a todos los pueblos”, manifestó Peña Nieto durante el funeral de Chávez, quien falleció el pasado martes, víctima del cáncer.

En los momentos posteriores a la ceremonia se observó a Peña Nieto conversando con los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Colombia, Juan Manuel Santos. En otro instante habló brevemente con el mandatario de Cuba, Raúl Castro, y con el de Guatemala, Otto Pérez Molina.

Peña Nieto destacó que viajó a Caracas para hacer patente la presencia de México ante el duelo que vive Venezuela, “así como expresar a nombre del pueblo de México nuestras condolencias a nuestros hermanos venezolanos, acompañarles en su duelo y expresar muestras de afecto y de solidaridad…”

Tras la ceremonia luctuosa, el mandatario mexicano se acercó a conversar con la madre de Chávez, con quien intercambió unas palabras. En un momento dado ella se mostró muy conmovida ante la pérdida de su hijo.

Momentos después, Peña Nieto habló con las hijas y los hijos de Chávez, quienes llevaban lentes oscuros y también se mostraban afectados.

También narró que al finalizar la ceremonia luctuosa el vicepresidente Nicolás Maduro abrió el féretro de Chávez para que un grupo de mandatarios pudieran despedirse de él.

Quienes estuvieron en ese instante destacaron que Peña Nieto se recargó un momento en el féretro y observó fijamente el rostro del difunto Chávez, para después salir del recinto.

Ayer a las siete de la noche (hora local), Nicolás Maduro fue nombrado presidente interino de Venezuela y en un mes más, el Instituto Nacional Electoral deberá convocar a elecciones.

Melancólico adiós

El líder cubano, Raúl Castro, quien, junto a su hermano Fidel fueron grandes aliados del fallecido mandatario, y los controvertidos presidentes iraní, Mahmoud Ahmadinejad, y bieolorruso, Alexander Lukashenko, estuvieron sentados al lado de Maduro.

Ahmadinejad, quien representó una de las presencias más controvertidas en los funerales de Chávez, rompió en lágrimas al pararse junto al ataúd del líder bolivariano y le dio una beso al féretro.

El Presidente iraní se mostró triste por el fallecimiento de Chávez al que calificó como un “gran amigo”. “Mi sentimiento es que me he perdido a mí mismo, pero estoy seguro que sigue vivo, porque sus ideas nunca morirán”, manifestó.

“Quiero dar mis profundas condolencias al pueblo venezolano y a todos los pueblos del mundo, sobre todo los latinoamericanos”, afirmó Ahmadinejad.

Lukashenko también lloró al pasar sus manos sobre el ataúd.

“El presidente Chávez ha sido símbolo de todos los que buscan justicia, el amor y paz en el mundo”, añadió el Presidente iraní, quien compartió con Chávez su enemistad con Washington y recibió el apoyo del venezolano para su programa nuclear.

También frente al féretro cerrado y cubierto por la bandera venezolana estaba la madre de Chávez, Elena Frías, con el rostro desencajado por el dolor, y el resto de la familia del fallecido mandatario, como sus tres hijas.

Cabe destacar que la presidenta argentina Cristina Fernández, quien fue la primera en llegar junto con el presidente uruguayo, José Mujica, y el boliviano Evo Morales, partieron horas antes de los funerales.

“Aquí están los jefes de Estado y de gobierno dando testimonio de que ese mensaje del comandante Hugo Chávez llegó mucho más allá de nuestros barrios, llegó mucho más allá de los llanos, llegó mucho más allá de nuestros Andes, de nuestras costas, de nuestros ríos”, dijo el canciller venezolano, Elías Jaua.

El cuerpo de Chávez no recibirá sepultura, sino que será exhibido durante al menos seis días más, ante la enorme afluencia de venezolanos a la capilla ardiente y será embalsamado para reposar en un museo caraqueño, instalado en el que fuera su cuartel general en el fallido golpe de Estado en 1992.

En la ceremonia funeraria, que se llevó a cabo ayer en la Academia Militar de Caracas, participaron más de 30 gobernantes y delegaciones de más de 50 países.

México está listo para enfrentar nueva etapa

El viaje del presidente Enrique Peña Nieto a Caracas tuvo el propósito de rendir homenaje al fallecido mandatario de un país amigo, pero también subrayar una nueva política de acercamiento con la región latinoamericana.

La decisión misma fue precipitada, el miércoles al salir de un acto oficial. Pero el propósito político no es nuevo: el propio Peña Nieto señaló antes de tomar posesión que Latinoamérica es “una tarea pendiente para México” y lo hizo una de sus prioridades de gobierno.

Peña Nieto “ha sido muy claro al señalar que quiere que México tenga un papel más activo y una mayor presencia en la región, y hasta ahora ha demostrado ser muy consistente entre lo que plantea y lo que hace”, comentó el diputado federal Javier Treviño

El gobierno de Peña Nieto en todo caso no ha hablado de buscar liderazgo, sino de “profundizar” la relación con los países del hemisferio por intereses afines como la lucha contra la pobreza, el crecimiento económico, innovación y estabilidad financiera.

Pero el momento es importante. “Creo que el nuevo gobierno está deseoso de abrir una nueva etapa en nuestras relaciones con la región y de allí las visitas primeras de Enrique Peña Nieto y su decisión acertada de asistir a los funerales de Chávez en Caracas”, comentó el embajador Andrés Rozental, ex subsecretario de Relaciones Exteriores y ahora consultor de empresas internacionales.

Éstos son, sin embargo, gestos simbólicos que necesitan complementarse con acciones de acercamiento político y económico, comentaron Rozental y otros. “Veremos en los próximos meses si el nuevo gobierno puede capitalizar estas oportunidades y abrir mayores vasos comunicantes con la región”, comentó Rozental.

El “foco” para México está mayormente al norte, pero “puede jugar un significativo papel en Latinoamérica”, consideró Shannon O’Neil del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York (CFR, por sus siglas en inglés).

“México ya está ligado con Perú, Chile y Colombia a través de la Alianza del Pacífico y probablemente se entrelazará más con ellos si la Sociedad Transpacífica (TPP) tiene éxito. Como la mayor de esas economías y jugador en el escenario mundial a través del G20 y otros foros, México es un líder natural para este crecientemente dinámico grupo de naciones latinoamericanas”, dijo O’Neil.

De hecho, la vinculación mexicana con América del Norte y su relación con Europa lo hace un socio muy valioso para los países de la Alianza del Pacífico y para otros en la región, anotó.

“Creo que Venezuela ofrece una gran oportunidad para México después de la muerte del comandante y espero que sepan aprovecharla. Lo mismo con Cuba ahora que se empiezan a dar mayores aperturas en lo económico y en permitir mayores libertades individuales”, comentó Rozental.

Fuentes de la Cancillería mexicana comentaron que México está por la integración latinoamericana, pero también consciente de que enfrenta varios retos, comenzando por la infraestructura. “No es posible hablar de integración si no podemos recorrer la región en coche…” señalaron.

Las mismas fuentes indicaron que uno de los aspectos que se examinan ahora es el apoyo de proyectos de infraestructura en países de Centroamérica y el Caribe mediante financiamientos que permitan que esas naciones no se preocupen más que por pagar intereses.

“Enfoque integral y presencia son la clave. Sin esos dos elementos no hay liderazgo que México pueda desempeñar en América Latina”, anotó Treviño.

Para otras fuentes, hay una evidente intención de “reposicionar” a México en América Latina y eso pasa por Centroamérica. “No podemos pensar en un México estable, incluyente y pacífico sin una Centroamérica estable, incluyente y pacífica”, precisó un informante.

En ese sentido se consideró que Centroamérica es y debe ser una prioridad, por razones de seguridad nacional y regional, así como de cooperación regional para consolidar vínculos económicos y políticos.

Destacan liderazgo mexicano

El liderazgo del presidente de México, Enrique Peña Nieto, en Centro y Sudamérica será importante al momento de la recomposición geopolítica de la región, tras la muerte del presidente Hugo Chávez.

Así lo afirmó ayer el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, a su arribo a la Academia Militar Bolivariana de Venezuela, donde se realizó el funeral oficial de Chávez, quien a los 58 años de edad perdiera el martes pasado su lucha contra el cáncer.

Pérez Molina enfatizó, en entrevista con Grupo Imagen Multimedia, que a la par del liderazgo de Brasil en América del Sur, el del mandatario mexicano “es un liderazgo muy importante, que se proyecta no sólo en la región de Centroamérica, sino también en América del Sur, así que tendrá que pasar algunos días para ver cómo se recompone esto”.

Advirtió que el proceso para que las relaciones entre las naciones de la región se estabilice “llevará un tiempo, porque no creo que vaya a surgir de inmediato un liderazgo como el que tuvo el presidente Chávez, con la influencia que logró tener en otros países”.

El mandatario guatemalteco recalcó que “desde que fuera nombrado candidato del PRI (Partido Revolucionario Institucional) a la Presidencia y luego ya como Presidente en funciones”, Peña Nieto ha mandado un mensaje claro de retomar y reforzar las relaciones con Centro y Sudamérica, “que se reafirmó con su asistencia en enero pasado a la reunión de los jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de Integración de Centroamérica (SICA).

“En la primera reunión del SICA, el Presidente de México llega a hacer ver cuál es su compromiso y visión para participar muy de cerca a Centroamérica. Así que yo creo que es un liderazgo muy importante, México es el hermano mayor de Centroamérica y se proyecta su liderazgo”, recalcó.

Por último, el mandatario de Guatemala enfatizó que su país está dispuesto a trabajar de manera coordinada con México, para alcanzar una integración económica.

Excélsior

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