Opinión: La ingobernabilidad

23/03/2017

Gobernar del latín: gubernāre, mandar con autoridad o dirigir algo, ingobernabilidad: que no se puede gobernar. Es ya un hecho evidente el consenso que existe entre los diversos actores de la sociedad para juzgar el actual régimen. El mundo moderno impone a los gobiernos la creación de consensos, entre las cada vez más importantes y variadas instituciones que conforman una sociedad. Pero cuando vamos a las razones por las cuales debe concretarse este fracaso, las opiniones y puntos de vista son muy variadas e inquietantes. Sería lamentable y dramático volver a cometer los mismos o nuevos errores… sobre todo en la escogencia de los futuros dirigentes políticos.

Los que rechazamos al actual régimen, ¿Lo estaremos haciendo por las razones propias y correctas?, ¿Estaremos madurando políticamente como país? ¿Habremos aprendido esta dura lección? ¿Sería probable incurrir de nuevo en un accidente político como este? Recordemos que este mismo pueblo eligió al presidente. El, bajo el equivocado argumento de 12 años de “inexperiencia panista”, que la calificaban de nefasta y torpe política causante de muchos de nuestros males entre los cuales extremadamente grave, la corrupción endémica, la inseguridad, la impunidad que hoy sufrimos. Existen razones del rechazo aún más inquietantes, y es que, para algunos, el fracaso de Peña Nieto radica en que el supuesto sexenio de las “REFORMAS» ha sido muy «Light», no siendo rigurosa la forma en que se ha debido llevar a cabo. El problema con esta argumentación es que, o se es Demócrata, no se pueden ser las dos cosas al mismo tiempo… Inclusive, esta razón.

Evidentemente las razones del rechazo al modelo priista anteriormente relacionadas, además de equivocadas responden a erróneos análisis, producto de un profundo desconocimiento y confusión política, ideológica y económica, que nunca superaremos a menos que surjan formaciones políticas que presenten al elector opciones diferentes que le permitan comparar y decidir entre las opciones realmente diferentes. El rumbo que tome el país dependerá en gran medida de la solidez y el grado de convencimiento que los legisladores hayan asimilado sobre las causas de la nefasta situación que estamos viviendo, para luego implementar los mecanismos de defensa y así proteger la democracia, alcanzar una «Gobernabilidad Democrática» sustentable y que experiencias como éstas nunca vuelvan a repetirse.

Y además nuestros apremiantes problemas reales, es una larga lista de aprietos que incluye la pobreza, el desempleo, el comercio informal, diversas formas de delincuencia, el narcotráfico, el contrabando, la emigración de mexicanos a Estados Unidos, la fuga de capitales, la corrupción, la contaminación y destrucción del medio ambiente, la impunidad, los homicidios sin resolver, los levantamientos populares regionales y el caciquismo, entre los más destacados. Y la falta de credibilidad a las instituciones que el mexicano agraviado- de nuevo- por la clase política con razón y sin razón, vemos en ellos gran parte de la culpabilidad de esta nueva crisis de Fe que se está gestando en reuniones de toda clase de personas, además de alimentar las redes sociales con hechos tan tangibles que ofenden a la tolerancia ciudadana como: la compra de una propiedad en Miami de 1 millón de dólares una líder de la “izquierda” nacional, las fugas de reos en los penales de Culiacán y Tamaulipas sin olvidarnos de la épica fuga del Chapo del penal de alta seguridad, el asesinato de la periodista en Chihuahua y también el de Veracruz, (ambos ya sin los “Duartes”) La parafernalia de la alternancia, es por hoy ¿La Utopía? Maniobra Maquiavélico que clase política pretende ahora utilizar para distraernos… “Vexata quaestio” Asunto del cual se ha discutido mucho.

Tomas Bermúdez Izaguirre
Correo electrónico: tomymx@me.com

Deja tu comentario

Más información sobre:

loading...

Suscríbete y recibe las noticias en tu correo

* Obligatorio