Trump redobla el pulso con Clinton sobre racismo y la vincula a un exmiembro del KKK

28/08/2016

El republicano insiste en el muro fronterizo con México y en un sistema de control de visados.

El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, ha recuperado el discurso de máxima dureza contra la inmigración. No solo ha insistido en su idea del gran muro entre México y Estados Unidos, sino que ha asegurado que si es elegido las deportaciones de «los inmigrantes criminales» comenzarán «el primer día» de su mandato. «En el día uno, voy a empezar a deportar de manera inmediata a los inmigrantes ilegales y criminales de este país, incluidos los cientos de miles de inmigrantes ilegales criminales que han sido liberados en las comunidades de Estados Unidos bajo la administración Obama-Clinton», clamó Trump ante sus partidarios en Des Moines (Iowa).

Tras una semana en la que los medios de EE UU habían apuntado la posibilidad de que el candidato republicano hubiese moderado su discurso contra la inmigración, Trump ha vuelto a las esencias más duras e incluso se ha burlado de quienes pensaron en su mesura. «No han entendido nada sobre el asunto, como es habitual», ha declarado Trump a The Wall Street Journal.

Poco antes de su intervención en Iowa, Trump volvió vincular a la candidata demócrata, Hillary Clinton, con el movimiento supremacista Ku Klux Klan (KKK) a través de Twitter. El aspirante demócrata mencionó en su cuenta un tuit de Lynette Hardaway y Rochelle Richardson (@DiamondandSilk), dos de sus partidarias habituales en los mítines de campaña. En el mensaje, Hardaway y Richardson afirman que la «estafadora» Clinton está «desesperada» y se olvida de que su mentor fue miembro del KKK.

Según recoge CNN, el tuit se refiere al que fuera senador demócrata en West Virginia Robert Byrd, del que Clinton dijo tras su muerte en 2010 que era «su amigo y mentor». Byrd admitió en vida que fue miembro del KKK, pero reconoció de igual modo que fue un «error».

Esta semana, Trump adoptó una postura ambigua sobre el asunto estrella en su carrera electoral, al afirmar en una entrevista televisiva que no buscaba deportar a inmigrantes indocumentados, para un par de días después retomar el asunto declarando que podría ser una «gran oportunidad si se les deportaba».

«Voy a construir un gran muro de la frontera y a crear una agencia para verificar los visados y que haya un sistema de seguimiento para impedir que estos se eliminan cuando expira el plazo», añadió. El magnate, con una gorra de béisbol blanca, agregó: «Si no hacemos cumplir las fechas de caducidad de visados, entonces tenemos una frontera abierta. Es tan simple como eso.».

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