Ven “advertencia” en captura de Elba

2/03/2013

La aprehensión de Elba Esther Gordillo, ex lideresa del SNTE, acusada por el desvío de dos mil 600 millones de pesos y delincuencia organizada, “es una advertencia para quienes se pongan en el camino” de las reformas apoyadas por el gobierno, afirmó la empresa de análisis global Stratfor.

Indicó que la administración federal se fortalece con la captura, frente al debate de las iniciativas fiscal, de telecomunicaciones y energética. Advierte que la próxima detención podría ser la del líder petrolero Carlos Romero Deschamps.

 

Prevén más capturas de líderes

La detención de Elba Esther Gordillo, la “polémica e influyente” ex líder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), “es una advertencia a quienes se pongan en el camino” de las reformas propugnadas por el presidente Enrique Peña Nieto, afirmó la empresa de análisis Stratfor.

En un texto, la consultoría de seguridad global hizo notar que mientras el arresto de Gordillo, por malversación de fondos sindicales, “es notable en sí mismo”, señala también “una tendencia más amplia en la política mexicana: el presidente Enrique Peña Nieto y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) están consolidando el apoyo para la más controvertida y políticamente sensible de sus reformas”.

Los elementos que se niegan a apoyar a estas cuestiones, continuó, “son cooptados o expulsados del sistema político”.

La aprehensión de Gordillo “muestra la voluntad del PRI para descubrir estratégicamente escándalos de corrupción”.

En ese sentido, apuntó el reporte, “al abordar la más controvertida de las próximas reformas propuestas —junto con la fiscal, la de telecomunicaciones y la de energía— el PRI tendrá que volverse hacia adentro y extender este proceso a los elementos disidentes dentro del partido”.

De hecho, indicó que el próximo blanco podría ser el senador Carlos Romero Deschamps, líder del sindicato petrolero, “si decide tratar de evitar la reforma energética”.

El análisis destacó que el arresto ocurrió el 26 de febrero, un día después de que Peña Nieto convirtió en ley la reforma educativa, y precisó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda acusó a Gordillo de malversación de 2.6 mil millones de pesos entre 2008 y 2011. Gordillo había sido sospechosa de corrupción por años y el momento del anuncio sugiere que fue “motivado políticamente”.

La reforma delinea tres cambios importantes en el sistema educativo del país: da autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, que examina a los maestros; encarga al Instituto Nacional de Estadística y Geografía la implementación de un censo de los estudiantes, los maestros y las escuelas, para comprender mejor el uso de fondos y, en tercer lugar, crea 40 mil nuevos planteles de tiempo completo.

Gordillo, a través del SNTE, que representa a más de 1.5 millones de docentes en todo México, se opuso al sistema de evaluación para los maestros por considerar que pone en peligro la estabilidad laboral, pero también su poder y su autonomía.

El sindicato era tan fuerte como para evitar que la Secretaría de Educación Pública desarrollara su propia agenda: “Esta falta de autonomía irritó al nuevo secretario de Educación, Emilio Chuay-ffet Chemor”, y probablemente condujo a la caída de Gordillo.

Stratfor señaló que el desa-cuerdo entre el gobierno federal y el sindicato respecto a la reforma educativa es sólo una manifestación de una tendencia más amplia. “Desde finales de los 90, la competencia entre los mayores partidos políticos de México creó un estancamiento que impidió a los sucesivos gobiernos la aprobación de reformas económicas y políticas, incluso en las que había consenso de la necesidad de reformar.”

La ley laboral de México no ha sido significativamente reformada desde 1970, una revisión a fondo del sistema educativo no ha ocurrido desde 1993 y tres intentos de reforma energética, en 1999, 2002 y 2008, no lograron cambiar la Constitución para permitir la inversión privada en el sector energético, consignó la organización de análisis.

Al regresar a la Presidencia después de un paréntesis de 12 años, el PRI logró rápidamente que los otros dos principales partidos políticos —el Partido Acción Nacional (PAN) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD)— firmaran el Pacto por México, un acuerdo de base para la reforma de los sectores de la educación, las telecomunicaciones, los impuestos y la energía.

Pese al convenio de principio, el PRI tendrá que trabajar de cerca con el PAN para obtener la mayoría de dos tercios en el Congreso y la aprobación de una mayoría de las legislaturas estatales, necesarios para aprobar reformas constitucionales.

Según Stratfor, a pesar de ser rivales, el PRI y el PAN “comparten muchas ideas similares acerca de cómo reformar la economía del país”. Unidos en ese sentido, los dos partidos aprobaron las reformas laboral y educativa “a una velocidad sorprendente”, en noviembre de 2012, la primera, y en febrero de 2013, la segunda.

En el futuro, los mayores desafíos para Peña Nieto pueden estar en generar consensos en el seno de su propio partido, apuntó Stratfor.

La empresa de análisis recordó el arresto del líder petrolero Joaquín Hernández Galicia, La Quina, en 1989, y en ese mismo año la deposición del dirigente Carlos Jonguitud Barrios del SNTE, predecesor de Gordillo.

De acuerdo con Stratfor, Elba Esther Gordillo fue “un primer objetivo conveniente” y su detención es un mensaje a aquellos que se oponen a las reformas de Peña Nieto. Si bien su detención puede tener costos políticos, no afectará en gran medida la administración del Presidente, pues Gordillo tenía un muy público desacuerdo con el secretario Chuayffet y en 2006 fue expulsada del PRI, recuerda la información.

Gordillo creó su propio partido (Nueva Alianza) que controla sólo dos escaños en el Senado y diez curules en la Cámara de Diputados, lo que lo convierte “más en una molestia que en una fuerza política legítima”.

Este movimiento es una advertencia para aquellos que pueden ponerse en el camino de las reformas futuras. El senador y jefe del sindicato de Pemex, Carlos Romero Deschamps, podría ser el próximo objetivo si trata de evitar la reforma energética. Al igual que Gordillo, Romero Deschamps ha sido acusado de corrupción y de vivir con demasiada opulencia para un salario de líder sindical.

EXCÉLSIOR

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